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Prefacio
Esta Guía formula recomendaciones, indicadas en negrita, sobre los requerimientos y experiencia necesarios para que los futuros expertos contables puedan ser cualificados para ejercer su profesión de manera efectiva y responsable. Los párrafos de "comentarios" ilustran y justifican las recomendaciones.
Las recomendaciones tienen por objeto establecer:
— los objetivos de la formación y experiencia en contabilidad, sus componentes en cuanto a conocimiento, habilidades y valores profesionales; y los elementos sobre los que deben apoyarse la formación y la experiencia de todos los expertos contables;
— los niveles mínimos de formación y experiencia que un experto contable debe satisfacer para formar parte de una institución profesional y ejercer su profesión;
— los criterios para la evaluación de la competencia profesional.
En esta Guía, el término "profesional de la contabilidad" o"experto contable"
(1)
se refiere a aquellos individuos en la práctica pública, en la industria o en el comercio, en el sector público o en la educación— que son miembros de alguna Institución profesional englobada en la Federación Internacional de Contadores, (IFAC).
Es lógico pensar que las necesidades de formación y experiencia así como el entorno institucional y cultural— de las personas que actúan en las diferentes esferas mencionadas pueden diferir y que los responsables de la formación de los expertos contables necesitarán adaptar las recomendaciones contenidas en esta Guía para adaptarlas a sus necesidades particulares.
La calificación/habilitación como miembro de una Institución es el reconocimiento de que, en un momento determinado, el interesado ha demostrado poseer los requisitos necesarios en un entorno concreto. En una época de cambios constantes, sin embargo, tales personas han de ser conscientes de que la competencia es una característica del experto contable y que el mantenimiento de la misma a lo largo de su carrera es una exigencia de la profesión. Los criterios en relación con la formación profesional permanente pueden encontrarse en la Guía Internacional de Contabilidad núm. 2.
La IFAC también reconoce que las Instituciones miembros se encuentran en diferentes estadios, en cuanto a su desarrollo. Muchas de ellas habrán implantado ya la totalidad o la mayoría de los criterios emitidos en esta Guía. Otras pueden encontrar dificultades al hacerlo. Al margen del estadio en que se encuentre cada Institución miembro, la IFAC sugiere que, en los tiempos actuales de cambio. todas ellas revisen sus disposiciones para la formación de sus futuros miembros.
También las cuestiones relacionadas con la evaluación están sujetas a cambios importantes en los momentos actuales. Recientemente se ha trabajado abundantemente en nuevos conceptos de evaluación de la competencia. Al implantar las recomendaciones de esta Guía en el área en cuestión, los Institutos miembros deben tener en cuenta estos conceptos emergentes y la manera en que pueden adoptarlos y mantenerlos en sus estructuras. De nuevo, por tanto, cabe recomendar a los responsables de las políticas de formación que tengan en cuenta esta Guía, a la luz de sus circunstancias particulares.
Los usuarios de esta Guía deben tener en cuenta el continuo incremento de la reciprocidad internacional y de las normas tendentes a la comparabilidad de la información financiera. Los Institutos miembros encontrarán un apoyo útil en esta Guía como una referencia con la que adecuar sus estructuras, así cómo la de aquellas otras instituciones con las que se encuentren relacionadas.
Introducción
1. Históricamente, la práctica de la contabilidad ha sido considerada Cómo una profesión que juega un importante papel en todas las sociedades. En la medida en que el mundo avanza hacia mercados económicos, inversiones y operaciones de creciente internacionalización, el experto contable debe tener una cada vez más amplia perspectiva para comprender el contexto en el que operan las empresas y otras organizaciones.
2. La rapidez en los cambios es la característica principal del entorno en el que trabajan los expertos contables. Las empresas y otro tipo de organizaciones se ven envueltas en transacciones y acuerdos cada vez más complejos. La tecnología de la información está avanzando de manera notablemente rápida. El comercio cada vez es más internacional. La privatización se ha convertido en un importante objetivo en muchos países. En algunas sociedades se ha incrementado el índice de litigios. El interés por el entorno se ha incrementado.
A causa de estas tendencias, la necesidad de información financiera y la correlativa demanda sobre la profesión son elevadas en todas las culturas y se incrementan a ritmo creciente. Por otro lado, su capacidad para satisfacer las demandas a las que esta sometida determina su grado de importancia social.
3. Estas tendencias sitúan a los expertos contables ante el reto de prestar mayores contribuciones a la sociedad que en el pasado, pero también suponen un reto en cuanto al mantenimiento de su competencia. La viabilidad deja contabilidad como profesión depende de la habilidad y diligencia de sus componentes para aceptar la responsabilidad de asumir estos retos. Es responsabilidad de los Institutos profesionales situar a sus miembros en las condiciones necesarias para hacer frente a sus cometidos.
4. Para afrontar estos retos en un entorno cambiante, la competencia de los individuos que aspiran a convertirse en expertos contables cobra una notable importancia. En la medida en que tal competencia se obtiene mediante la formación y la experiencia, la profesión debe aspirar a niveles crecientes en estas dos áreas.
5. Las recomendaciones de esta Guía pretenden elevar el nivel de la profesión contable, estableciendo pautas relativas a la educación y a la experiencia de los expertos contables.
6. La Guía contiene las siguientes secciones:
— los objetivos de la formación y experiencia contables necesarias para la cualificación;
— los conocimientos, habilidades y valores profesionales necesarios para alcanzar tales objetivos;
— los elementos que componen la educación y experiencia del experto contable.

Objetivos de la formación y experiencia
7. El objetivo de la formación y experiencia en contabilidad debe ser la preparación de profesionales contables competentes, capaces de prestar una contribución positiva a lo largo de su vida a la profesión y a la sociedad en la que trabajan. El mantenimiento de la competencia profesional frente a los cambios con que se encontrará, hace imprescindible que los expertos contables desarrollen y mantengan una actitud permanente de aprender a aprender. La educación y experiencia de los expertos contables puede suministrar el fundamento necesario de los conocimientos, habilidades y valores profesionales que les permitan continuar su proceso de aprendizaje y adaptarse al cambio a lo largo de su vida profesional.
Comentarios
8. Todas las culturas están inmersas en un entorno profundamente cambiante. Cada vez con más fuerza, los expertos contables actuales, además de sus conocimientos y habilidades en el ámbito de la contabilidad, necesitan ser empresarios, analistas financieros, expertos en ventas, buenos comunicadores, hábiles negociadores, especialistas en relaciones públicas y, además. buenos gerentes.
Cualquier programa de formación y experiencia contable debe trascender él enfoque tradicional de educación contable, basado en la "transferencia de conocimientos", con materias definidas y evaluadas estrictamente en términos de conocimiento de principios, normas, conceptos, hechos y procedimientos en un momento dado. Por el contrario, debe hacerse hincapié en un conjunto de conocimientos, habilidades y valores profesionales suficientemente amplios como para permitir la adaptación al cambio. Los individuos que se conviertan en expertos contables deben caracterizarse por un constante esfuerzo por aprender y por aplicar novedades.
9. Durante la cualificación previa, los métodos educativos deben utilizarse de manera que suministren a los estudiantes las herramientas necesarias para que sean capaces de dirigir su estudio después de aquella calificación. Con tal finalidad, los educadores deben estar convenientemente entrenados y deben ser exhortados a utilizar una amplia gama de métodos que incluyan:
— utilización de casos y otros medios de simular situaciones actuales de trabajo;
— trabajo en grupos;
— adaptación de los métodos de instrucción y los materiales al entorno constantemente cambiante en que opera el profesional;
— implantar un curriculum que aliente al estudiante al aprendizaje continuo;
— utilizar creativamente la tecnología;
— alentar a los estudiantes a la participación activa en el proceso de educación;
— utilizar métodos de evaluación que reflejen los cambios en los conocimientos, habilidades y valores requeridos por los expertos contables;
— integración de los conocimientos y habilidades en materias con carácter interdisciplinar, que tengan en cuenta las situaciones, complejas y multifacéticas, a las que se enfrenta normalmente la demanda profesional;
— resolución de problemas que potencien la identificación de información relevante, la utilización de la evaluación lógica y la clara comunicación de conclusiones;
Conocimientos, habilidades y valores profesionales
10. Conseguir la finalidad de suministrar un fundamento para el aprendizaje continuado durante toda la vida requiere profundizar en el conocimiento, habilidades y valores profesionales esenciales para la competencia profesional. Suministrar a los estudiantes tal profundización debe ser el núcleo de un programa de formación y práctica en contabilidad.
Conocimientos
11. Los conocimientos que los individuos deben obtener con carácter previo a su cualificación pueden dividirse en cuatro categorías:
— conocimientos generales;
— conocimientos sobre organización y actividad empresarial;
— conocimientos sobre tecnología de la información;
— conocimientos sobre contabilidad y materias relacionadas con la misma.
Comentarios
12. Conocimientos generales. El fundamento de la formación general debe procurar individuos con amplia formación de base, capaces de pensar y comunicarse con eficacia, capacitados para llevar adelante investigaciones, realizar abstracciones lógicas y acometer análisis críticos. Tal fundamento capacita a los individuos para tomar decisiones en amplios contextos de la sociedad, para ejercitar un criterio adecuado y la debida competencia profesional, para actuar con diferentes grupos de personas y para comenzar el proceso de desarrollo profesional. Puede verse en el párrafo 29 el contenido que se sugiere para este epígrafe de formación general.
13. Conocimientos sobre organización y actividad empresarial. El conocimiento de la organización y de la actividad empresarial suministra el contexto en que trabaja el experto contable. Un amplio conocimiento de la actividad empresarial, de las organizaciones gubernamentales y no lucrativas, de la manera en que se organizan y gestionan y del entorno genérico en el que operan es esencial para el adecuado funcionamiento de la profesión contable. En el párrafo 32 pueden encontrarse los contenidos sugeridos para éste área.
14. Conocimiento de la tecnología de la información. La tecnología de la información ha transformado el papel del profesional de la contabilidad. Actualmente, no solo utiliza y evalúa sistemas de información, sino que también desempeña un importante papel en el diseño y gestión de tales sistemas. En el párrafo 34 pueden encontrarse los contenidos sugeridos para este tipo de conocimientos.
15. Conocimientos sobre contabilidad y sobre materias relacionadas con la misma. El conocimiento de la contabilidad suministra el bagaje técnico esencial para el éxito en la carrera del experto contable. Los contenidos recomendados en este epígrafe se indican en el párrafo 42.
Habilidades
16. Las habilidades sitúan al experto contable en condiciones de aplicar adecuadamente el conocimiento obtenido en la formación. Normalmente no se adquieren mediante materias específicas dedicadas a su impartición, sino mediante el efecto total del programa de formación y de la experiencia profesional. Las habilidades que el individuo debe adquirir son:
— habilidades intelectuales;
— habilidades interpersonales;
— habilidades de comunicación.
Comentarios
17. Habilidades intelectuales. Las habilidades intelectuales colocan al experto contable en situación de resolver problemas, tomar decisiones y ejercitar adecuadamente su criterio profesional en situaciones complejas. Las capacidades que pueden englobarse en las habilidades intelectuales del individuo son:
a. capacidad de investigación, pensamiento lógico abstracto, razonamiento inductivo y deductivo y análisis crítico;
b. habilidad para identificar y resolver problemas no estructurados ni habituales y para aplicar técnicas de resolución de problemas;
c. posibilidad de seleccionar y asignar prioridades en un medio de recursos limitados y de organizar trabajos suministrando instrucciones concretas;
d. capacidad para adaptarse al cambio.
18. Habilidades interpersonales. Las habilidades interpersonales permiten al experto contable trabajar con otros en una organización común. Los componentes de las habilidades interpersonales son:
a. la capacidad para trabajar con otros expertos con sistemas participativos, especialmente en grupos, de organizar y delegar tareas, de motivar y desarrollar personas, de soportar y resolver conflictos y, cuando sea oportuno, de liderar grupos de trabajo;
b. la capacidad para mantener relaciones con personas intelectual y culturalmente diferentes;
c. la capacidad para negociar soluciones aceptables y acuerdos viables en situaciones profesionales;
d. la posibilidad de trabajar con eficacia en un ambiente intercultural.
19. Habilidades de comunicación. Las habilidades de comunicación permiten al experto contable recibir y transmitir información, formarse juicios razonados y tomar decisiones con eficacia. Los componentes de este área de habilidades son:
a. la capacidad de presentar, discutir y defender adecuadamente puntos de vista, de manera formal e informal, oralmente o por escrito;
b. la capacidad de escuchar y leer con eficacia, incluida la sensibilización a diferencias culturales y lingüísticas;
c. la capacidad de localizar, obtener, organizar, comunicar y utilizar información de fuentes humanas, impresas o electrónicas.
Valores profesionales
20. El programa de formación y experiencia debe suministrar a los aspirantes a experto contable el adecuado compendio de valores profesionales que le permitan ejercitar adecuadamente su criterio profesional y actuar con una conducta ética, en interés de la sociedad y de la profesión.
Comentarios
21. Los valores profesionales comprenden las actitudes que identifican a los expertos contables como miembros de la profesión. Son esenciales para realizar una contribución continua al desarrollo de la profesión y de la sociedad en la que operan. Los atributos incluidos en los valores y actitudes del experto contable son:
— el compromiso de actuar con integridad y objetividad y de ser independiente, en el marco de las normas profesionales aplicables;
— el conocimiento de las normas de ética profesional de la Institución a la que el individuo aspira a pertenecer;
— la preocupación por el interés público y la sensibilidad en cuanto a las responsabilidades sociales;
— el compromiso por el aprendizaje continuado.
Elementos de la formación y experiencia
22. Para conseguir los objetivos de formación y experiencia en contabilidad y sus componentes (conocimiento, habilidades y valores profesionales) deben considerarse varios elementos, que incluyen:
— requisitos de entrada,
— formación básica,
— formación profesional,
— evaluación,
— requisitos de experiencia.
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23. Aunque estos elementos se comentan en párrafos posteriores en el orden en que aparecen más arriba, hay que entender que tal orden no implica prelación alguna. Por ejemplo, la formación profesional puede obtenerse simultáneamente con la educación básica, cursando un grado universitario, o puede obtenerse realizando estudios avanzados después de completar otro programa de estudio a nivel intermedio. La experiencia puede obtenerse después de un programa de estudio, o simultáneamente con el mismo.
24. El propósito de las metas indicadas a continuación es identificar las áreas que deben ser cubiertas, más que sugerir cursos que puedan impartirse, dado que las materias identificadas reciben diferentes denominaciones y tienen contenidos no coincidentes a lo largo del mundo. Hay que tener en cuenta también que algunas Instituciones requieren un amplio número de materias; otras prestan mayor atención a algunas de ellas, al objeto de alcanzar la finalidad para la que se preparan sus estudiantes.
El nivel requerido de conocimientos puede variar en las diferentes instituciones profesionales y en distintos períodos de tiempo. Un importante determinante del curriculum debe ser el conjunto de conocimientos, habilidades y valores relevantes en un país concreto o en una determinada institución profesional, reconociendo, no obstante, la amplia perspectiva global requerida en la actualidad para el experto contable.
25. Cuando el proceso de formación se realiza en concurrencia con la adquisición de experiencia práctica, la Institución miembro responsable o la correspondiente organización gubernamental deben comprobar que el tiempo empleado en la formación es equivalente al que se hubiera dedicado si tal actividad se realizara a tiempo completo.
Requerimientos de entrada
26. Las personas que emprendan un programa de formación y experiencia en contabilidad deben tener el nivel de educación necesario que les permita adquirir los conocimientos, habilidades y valores profesionales necesarios para ser un experto contable. Un individuo que aspire a realizar un programa de estudio tendente a conferirle la condición de experto contable en una Institución contable debe tener, como requisito mínimo, un nivel equivalente al necesario para entrar en un programa universitario reconocido o equivalente.
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27. El propósito de este requerimiento es asegurar que los estudiantes que aspiren a convertirse en expertos contables tengan un bagaje educativo que les permita tener una razonable posibilidad de finalizar con éxito sus estudios, de superar las correspondientes pruebas y de adquirir la necesaria experiencia profesional. Para asegurar este requisito, las Instituciones miembros, si lo creen oportuno, pueden aplicar tests de conocimientos previos a los aspirantes.
28. Fundamentalmente, la calidad de una profesión no puede mantenerse y aumentar si la capacidad de los individuos que acceden a la misma no satisface altos niveles. Las Instituciones profesionales deben intentar atraer individuos cualificados al estudio de la contabilidad.
Formación básica
29. Aunque los requerimientos de educación básica varían ampliamente en cada uno de los programas de los diferentes países, cabe indicar que una parte de la formación debe orientarse al desarrollo de conocimientos generales y de habilidades intelectuales, interpersonales y de comunicación. mediante materias que suministren a los estudiantes un conocimiento básico en las artes, ciencias y humanidades.
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30. Una formación amplia es crítica para facilitar el posterior aprendizaje continuado y suministra los fundamentos en los que se apoyan los estudios profesionales y contables. Su propósito es suministrar a los estudiantes:
— comprensión del flujo de ideas y hechos en la historia, en las diferentes culturas actuales del mundo y en una perspectiva internacional;
— conocimiento básico del comportamiento humano;
— conocimiento de la amplitud de ideas, materias y fuerzas económicas, políticas y sociales en el mundo;
— experiencia en la obtención y evaluación de información cuantitativa;
— capacidad de llevar a cabo investigaciones, realizar abstracciones lógicas y entender el pensamiento crítico;
— afición por el arte, la literatura y la ciencia;
— conocimiento de los valores sociales e individuales y del proceso de investigación y de ejercicio del criterio;
— experiencia en el manejo de juicios de valor.
Formación profesional
31. La formación profesional consiste en al menos dos años de dedicación a tiempo completo (o el período equivalente) y debe procurar el desarrollo adicional de las habilidades intelectuales, interpersonales y de comunicación suministradas en la educación básica. La educación profesional se apoya en las siguiente áreas:
— conocimiento de la organización y actividad empresarial;
— tecnología de la información;
— contabilidad y materias relacionadas con la misma.
32. Área de conocimiento de la organización y actividad empresarial. Incluye el estudio de las siguientes materias:
— economía;
— métodos cuantitativos y estadísticos aplicados a los negocios; comportamiento de las organizaciones;
— dirección empresarial;
— marketing;
— actividad económica internacional.
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33. El área de organización y actividad empresarial suministra a los futuros expertos contables el conocimiento del entorno en el que realizan su actividad las personas que han de contratarle o sus clientes. Desarrolla y suministra el contexto para la aplicación de las habilidades intelectuales, interpersonales y de comunicación adquiridas durante las etapas previas del proceso. Suministra:
— el conocimiento de las actividades empresariales, de entidades gubernamentales y no lucrativas, y del entorno en el que operan, incluyendo las principales fuerzas económicas, legales, políticas, sociales, internacionales y culturales y su influencia y valores;
— el conocimiento de la micro y macro economía;
— la aplicación de los métodos cuantitativos y estadísticos a problemas relacionados con la actividad económica;
— el entendimiento de la dinámica interpersonal y de grupos en las organizaciones, incluidos los métodos para generar y conducir el cambio en las mismas;
— la comprensión de las actividades de dirección, estrategia y gobierno de las organizaciones y marketing;
— el conocimiento básico del comercio y las finanzas internacionales, así como de la manera en que se realiza la actividad económica internacional;
— la capacidad para integrar los anteriores componentes en la consecución de objetivos estratégicos.
34. Área de tecnología de la información. Los requerimientos de este área pueden encontrarse en la Guía Internacional de Formación núm. 11, "Tecnología de la Información y Curriculum Contable".
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35. El área de la tecnología de la información suministra a los estudiantes el conocimiento y las habilidades necesarias para utilizar y evaluar los sistemas de información y la información producida de este modo, y suministra criterios para diseñar y gestionar tales sistemas. Proporciona a los futuros expertos contables el conocimiento de los elementos de hardware y software, del comportamiento de los sistemas de información y de los procesos gerenciales apoyados en ellos, así como las habilidades requeridas para aplicar tales cuestiones a la producción de información, al desarrollo de sistemas de información y a su gestión y control.
36. En la etapa de precualificación, todo experto contable debe obtener el conocimiento general y habilidades sobre tecnología de la información descritos en la sección de Requisitos de Formación en Tecnología de la Información, representados por las siguientes categorías básicas:
— tecnología de la información para sistemas empresariales;
— control interno en sistemas apoyados por ordenador;
— gestión de la adopción, implantación y utilización de la tecnología de la información;
— desarrollo de normas y criterios prácticos para sistemas empresariales
— evaluación de sistemas empresariales basados en ordenadores.
37. Además, cualquier experto contable debe obtener el conocimiento y las habilidades descritas en la sección "El Experto Contable como Usuario de la Tecnología de la Información". Ello incluye el bagaje de conocimientos necesario y la familiarización con los conceptos y terminología dé los sistemas de información que le permitan, en sistemas relativamente simples, tomar decisiones razonables tales como:
— definición de necesidades e identificación de alternativas;
— decidir si se realiza la compra de un hardware o software concreto, si se adquiere un paquete determinado de programas, si se desarrolla el sistema utilizando las capacidades de los usuarios finales del sistema en programas o bases de datos o si se aprovechan los conocimientos de otras partes de la organización o de asesores externos;
— conocimiento de la manera de comprobar y evaluar la aceptabilidad de un sistema concreto a adquirir o desarrollar para su utilización, así como de la forma de utilizar y controlar tal sistema o de actualizarlo;
— conocimiento de los procesos básicos utilizados para mantener los sistemas de organización de recursos y de control de procesos y prácticas, para asegurar tales sistemas y los datos contenidos en los mismos y para preservarlos de hurtos, utilizaciones no autorizadas, piratería informática, virus y fallos en los sistemas.
38. Lo expertos contables deben tener también la capacidad de utilización de programas de procesamiento de textos, de hojas de cálculo, de bases de datos y de contabilidad.
39. Cuando sea posible, el experto contable debe tener experiencia en al menos dos tipos de sistemas diferentes, tales como los basados en ordenadores personales utilizados como puestos de trabajo y los que utilizan sistemas de redes locales multiuso. Además, los aspirantes a expertos contables deben ser capaces de utilizar el correo electrónico, y de obtener e introducir información en una base de datos.
40. Por otro lado, es lógico pensar que todo experto contable se concentre en al menos una de las funciones identificadas en la Guía Internacional de Formación núm. 11 y que adquiera el conocimiento y las habilidades inherentes a tal función, dependiendo de los requerimientos de las Instituciones profesionales. Tales funciones son: dirección de sistemas de información, diseño de sistemas empresariales y evaluación de sistemas de información. En la indicada Guía Internacional de Formación núm. 11 puede encontrarse información detallada sobre los conocimientos y habilidades necesarias en relación con la tecnología de la información.
41. El conocimiento de la tecnología de la información puede obtenerse de diferentes modos, bien mediante cursos independientes o bien mediante la inclusión de las correspondientes materias con ocasión del estudio de las áreas relativas al conocimiento de la .organización y actividad económica y de la contabilidad y de las cuestiones relacionadas con la misma.
42. Contabilidad y materias relacionadas con la misma. Este área incluye la cobertura de, al menos, las siguientes cuestiones:
— contabilidad financiera y presentación de información financiera;
— contabilidad de gestión;
— fiscalidad;
— legislación mercantil;
— auditoría;
— finanzas y dirección financiera;
— ética profesional.
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43. Este área desarrolla e integra el conocimiento, habilidades y valores profesionales de la formación básica y de otras áreas en las materias más directamente relacionadas con el trabajo del experto contable. Suministra a los estudiantes el conocimiento teórico y práctico en materias contables y en la ética y valores profesionales necesarios para realizar su carrera como experto contable. Normalmente debe incluir:
— historia de la profesión y del pensamiento contable;
— contenido, conceptos, estructura y significado de la información de las operaciones empresariales, tanto para usos externos como internos, incluidas las necesidades de información para la toma de decisiones por sus usuarios y la evaluación crítica de la información contable en la satisfacción de esas necesidades;
— normas nacionales e internacionales de contabilidad y auditoría;
— dirección financiera, incluida la gestión de recursos, planificación y presupuestación, gestión de costes y control de calidad;
— factores ambientales y regulación de la contabilidad;
— responsabilidades éticas y profesionales del experto contable;
— conceptos, métodos y procedimientos de control tendentes a asegurar la precisión e integridad de los datos financieros y a la custodia de los activos;
— fiscalidad y su impacto en las decisiones financieras y gerenciales;
— conocimiento del entorno legal de la actividad empresarial, incluida la legislación sobre sociedades y operaciones bursátiles, adecuada al desempeño profesional en cada país concreto;
— naturaleza de los servicios de auditoría y otras prestaciones que pueda realizar el experto, así como las bases conceptuales y los procedimientos necesarios para llevarlos a cabo en entornos manuales e informáticos;
— conocimiento de las finanzas, incluido el análisis de estados financieros, instrumentos financieros y mercados de capitales, tanto nacionales como internacionales.
Evaluación de la competencia profesional
44. Debe existir o debe establecerse un adecuado proceso de evaluación de la competencia profesional. Un elemento necesario del proceso de evaluación de las personas que pretenden obtener la cualificación es un examen final, administrado por o con participación importante del Instituto profesional o de la autoridad reguladora. El examen debe ser amplio, requiere que una parte importante de las respuestas se realicen por escrito y debe ser realizado en momentos próximos a la finalización del proceso de formación y, en su caso, de experiencia práctica.
Comentarios
45. El proceso de evaluación, que puede tener formas diversas, debe ser adecuado a los conocimientos, habilidades y valores profesionales que han de evaluarse. Debe incluir un examen de competencia profesional, por varias razones. En primer lugar, porque las organizaciones profesionales, especialmente aquellas que se regulan a si mismas, tienen la responsabilidad de asegurar que sus miembros tienen la competencia esperada de ellos por la sociedad. Segundo, porque las personas que asumen la responsabilidad de ciertos aspectos del bienestar de otros necesitan demostrar su capacidad para afrontar tal responsabilidad de manera competente. Tercero, porque el bienestar de la sociedad y la credibilidad de la profesión resultan potenciadas asegurando que solo aquellos que satisfacen los requerimientos de competencia pueden considerarse a si mismos como profesionales.
46. Se reconoce que la naturaleza de un examen de competencia profesional es responsabilidad de los Institutos miembros y que no existen métodos mejores que otros para evaluar la competencia profesional. Dada la diversidad de aspectos de tal competencia que deben ser sometidos a evaluación, se recomienda una variedad amplia de procedimientos de evaluación. El método o métodos adoptados pueden depender también de factores específicos de cada Instituto miembro, incluida la localización geográfica, la disponibilidad de medios educativos y de otro tipo, el número de candidatos que concurran al examen, y sus conocimientos, experiencia y entrenamiento. El examen de competencia profesional debe asignar un peso específico significativo a respuestas por escrito, de manera que suministren una base independiente para la evaluación del conocimiento y habilidades de los aspirantes. El examen puede incluir también evaluaciones orales y por grupos. La aplicación de técnicas de evaluación adecuadas es fundamental para la credibilidad del examen.
47. El examen de competencia profesional puede consistir en una serie de componentes o partes relativas a los períodos de educación y experiencia del individuo. El momento en que se realice la prueba final o última del examen de competencia profesional debe situarse o estar próximo al final de los programas de formación y experiencia. Debe ser lo suficientemente extenso como para abarcar toda la gama de conocimientos necesaria para obtener la cualificación.
48. La evaluación de la competencia profesional debe medir algo más que los meros conocimientos teóricos. Por ejemplo, los candidatos deben ser capaces de demostrar que:
— tienen un conocimiento técnico adecuado de las materias específicas del curriculum;
— poseen capacidad para aplicar el conocimiento técnico de forma práctica y analítica;
— son capaces de extraer de diferentes materias el conocimiento necesario para la resolución de problemas interdisciplinarios;
— pueden identificar información relevante sobre un problema particular. distinguiendo, en un conjunto dado de datos, lo relevante de lo no trascendente;
— son capaces, en situaciones con problemas múltiples, de identificar los problemas y clasificarlos en el orden en el que deben ser abordados;
— son conscientes de que pueden existir soluciones alternativas, así como del papel del criterio personal en su evaluación;
— tienen capacidad para integrar áreas de conocimiento y habilidades diversas;
— pueden comunicarse eficazmente con el usuario, formulando recomendaciones realistas, de manera concisa y lógica;
— conocen los requerimientos éticos de la profesión.
Requisitos de experiencia
49. Un componente del programa previo a la cualificación es un adecuado período de experiencia práctica significativa en la realización del trabajo del experto contable. Este período puede variar debido a diferencias en el entorno en el que el experto contable ofrece sus servicios. Sin embargo,debe ser lo bastante largo como para permitir a los aspirantes demostrar que han obtenido los conocimientos, habilidades y valores profesionales suficientes para actuar con competencia profesional y para aumentarlos durante sus carreras. Normalmente este objetivo no puede cumplirse en un período menor a los tres años.
Comentarios
50. El término "experiencia práctica significativa", tal como se utiliza en esta Guía, se refiere a la participación en actividades de trabajo en un entorno adecuado para la aplicación del conocimiento, habilidades y valores profesionales. La experiencia significativa suministra un entorno profesional en el que el experto contable:
— aumenta su conocimiento de la organización y funcionamiento de la actividad empresarial;
— es capaz de relacionar el trabajo contable con otras funciones y actividades empresariales;
— es conocedor de las características del entorno en el que suministra sus servicios;
— desarrolla los valores éticos y profesionales en su vertiente práctica, en situaciones de la vida real;
— tiene la oportunidad de trabajar en niveles crecientes de responsabilidad;
— obtiene el entrenamiento especializado en materias contables necesario para asegurar su competencia profesional.
51. Los futuros expertos contables deben obtener la experiencia significativa en puestos que sean considerados oportunos por el Instituto Profesional al que van a pertenecer.
52. La experiencia tendente a la cualificación debe realizarse bajo la dirección y supervisión de miembros del Instituto profesional, con experiencia suficiente, de acuerdo con lo que determine el Instituto o el organismo regulador.
53. Dada la variedad de situaciones existentes entre los Institutos profesionales, el requerimiento de experiencia significativa puede variar de uno a otro. Sin embargo, el Instituto profesional o el organismo regulador deben asegurarse de que la experiencia adquirida es aceptable. Entre las medidas que pueden tomar para ello se encuentran las siguientes:
— establecer un sistema que procure el control e información de la experiencia progresivamente adquirida por el aspirante;
— proporcionar criterios detallados por escrito en forma de manuales a utilizar por quienes reciban a los aspirantes en prácticas y por éstos últimos;
— establecer un procedimiento para designar a los profesionales que reciban a los aspirantes en prácticas adecuados para suministrarles la experiencia oportuna (puede ser mediante un comité que evalúe la reputación y tipo de trabajo realizado por el profesional para asegurar que la situación del aspirante es satisfactoria);
— evaluar y aprobar el entorno de trabajo en que se ha de realizar el período de prácticas, antes del comienzo del mismo (para tal finalidad, debe tenerse en cuenta la naturaleza y amplitud de la experiencia significativa necesaria y la estructura organizativa del profesional, al objeto de asegurar que el estudiante recibe directrices, supervisión, asesoramiento y evaluación adecuados);
— evaluar la experiencia obtenida en base a un informe escrito u oral realizado por el aspirante, debidamente supervisado por el profesional, en el momento previo a la concesión de la condición de miembro de la profesión;
— revisar la situación de los profesionales previamente asignados a este cometido; tal revisión debe aconsejar al profesional si existen áreas que puedan ser mejoradas o puede recomendar su suspensión de este cometido si sus condiciones han cambiado de manera que los criterios de obtención de experiencia significativa no se cumplan;
— establecimiento de un sistema de información periódica que cubra los cambios, si existen, en la naturaleza, amplitud y contenido de la experiencia práctica suministrada al futuro experto contable, en los casos en los que no sea viable visitar a todos los profesionales asignados a este cometido;
54. Para que un programa de experiencia significativa sea efectivo, es necesaria una colaboración estrecha entre el Instituto profesional o la autoridad reguladora, el futuro experto contable y el profesional asignado para la obtención de experiencia práctica, independientemente de que ésta se adquiera en la industria, en el comercio, en el gobierno o en el ejercicio público de la profesión.
55. El programa para la obtención de experiencia práctica significativa debe diseñarse e implementarse de manera que sea beneficioso tanto para el aspirante a experto contable como para el profesional designado para la realización de las prácticas. Debe satisfacer los requerimientos de experiencia establecidos por la Institución profesional y, al mismo tiempo, ser rentable para el profesional.
56. Tanto el Instituto profesional como el profesional asignado deben mantener un registro de la experiencia suministrada a cada aspirante, que debe ser revisado por el Instituto profesional. El registro debe compararse regularmente con los programas globales de experiencia, para asegurar que se cumplen los requisitos establecidos por la Institución profesional o el organismo regulador, y que el aspirante a experto contable es adecuadamente aconsejado cuando sus avances en el programa no cumplan las expectativas. También debe suministrar al aspirante la oportunidad de realizar comentarios sobre su experiencia en el trabajo y sobre las posibilidades de su desarrollo futuro.
Conclusión
57. Esta Guía ha puesto de manifiesto los elementos de educación y experiencia necesarios en un programa previo a la acreditación como miembro de una organización profesional de expertos contables. En ella se ha recomendado el objetivo de la formación y de la experiencia, junto con los componentes, en términos de conocimientos, habilidades y valores profesionales, así como los elementos en los que debe sustentarse la formación y experiencia de los expertos contables.
Debe reconocerse, no obstante, que cada Instituto profesional puede necesitar determinar no sólo la mejor manera de implantar estas cuestiones, sino también cuales de estos componentes deben ser considerados con mayor intensidad. Además, dado que la profesión nunca es estática, debe prestarse atención al control continuo del entorno en el que opera, para asegurar que el proceso de formación continúa siendo significativo.
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