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Introducción
1. Esta Declaración describe el control de gestión de
proyectos específicos, diferente del control de gestión de las operaciones
continuadas en las empresas. Tal y como se usa aquí, el término proyecto es un
conjunto de actividades que intentan cumplir con una finalidad especificada, con
suficiente relevancia para resultar de interés a la dirección. Entre los
proyectos específicos se pueden citar los proyectos de construcción, lo de
fabricación de un producto único de elevado coste (como una turbina, por
ejemplo), la reestructuración de una planta productiva, el desarrollo y
comercialización de un nuevo producto, los encargos de consultoría, las auditorías, las adquisiciones y desinversiones, la reestructuración financiera,
el trabajo de investigación y desarrollo, la puesta a punto e instalación de
sistemas de información, así como muchos otros similares.
SECCIÓN I
Naturaleza de los proyectos
2. El control del proyecto comienza cuando la dirección ha
aprobado de forma genérica qué va a hacer, y ha autorizado la cantidad
aproximada de recursos que se van a dedicar a realizar este cometido. El
proyecto termina cuando ha alcanzado su objetivo o cuando se abandona. Una de
las diferencias importantes entre el proyecto y la operación continuada, es que
el equipo que trabaja en el proyecto se deshace cuando éste se lleva a cabo,,
mientras que en las operaciones continuadas, las organización creada tiende a
funcionar de manera indefinida en el tiempo. La construcción o la rehabilitación
de un edificio son proyectos, mientras que el mantenimiento rutinario del mismo
no lo es. La producción de una película es un proyecto, pero la producción de un
programa diario de televisión es una operación continuada.
3. La finalización de un proyecto puede dar lugar a una
operación continuada, como el caso de proyectos con éxito para desarrollo de
productos. La eventual transición de la organización del proyecto a la
organización operativa continuada lleva aparejadas cuestiones complejas de
control de gestión.
4. Los proyectos varían entre sí extraordinariamente. En uno
de los extremos, pueden situarse los proyectos que ocupan a una o pocas personas
trabajando varios días o semanas, que llevan a cabo tareas similares a los que
han hecho muchas veces anteriormente, como sucede por ejemplo con la auditoría
externa llevada a cabo por una firma profesional. En el otro extremo se
encuentran los proyectos que pueden ocupar a cientos de personas, trabajando
varios años, llevando a cabo tareas que nunca antes han realizado, como fue el
caso del proyecto para llevar el primer hombre a la Luna. Esta Declaración se
limita a proyectos que ocupan a un número suficiente de personas para hacer una
organización formal del proyecto, y suficientes recursos para hacer necesario un
sistema de control de gestión formal.
5. La función del profesional de la contabilidad de gestión
es fundamental para el control de gestión de los proyectos. Se ocupa de
suministrar información, oportuna y fiable, así como de asistir a la dirección
en la planificación y control de decisiones, con las siguientes funciones.
a) desarrollar, instalar y hacer
funcionar los sistemas usados para recoger la información y emitir los informes
correspondientes.
b) asegurarse de que esta información
se adapta a las reglas prescritas en los citados sistemas; y
c) asistir a la dirección en el uso
de esta información para la planificación y el control del proyecto.
SECCIÓN 2
El entorno del control
Estructura organizativa del proyecto
6. La organización de un proyecto es una estructura temporal.
Se forma un equipo para llevar el proyecto y, cuando éste se ha concluido, se
deshace. Los miembros del equipo pueden ser empleados de la entidad que ha
autorizado el proyecto (la entidad promotora), pueden ser contratados para la
ocasión o bien pueden, algunos o todos ellos, estar contratados para la ocasión
o bien pueden, algunos o todos ellos estar contratados por una entidad externa.
El promotor puede ser una única entidad, pero también puede tratarse de una
empresa conjunta patrocinada por varias entidades.
7. Si el proyecto es llevado a cabo, total o parcialmente,
por un adjudicatario externo, la entidad promotora debe asegurarse de que existe
el adecuado sistema de gestión en los contactos con las empresas que concurran
para la adjudicación, y de que se acaba aceptando la mejor propuesta. La entidad
promotora debe asignar a alguien para actuar como lazo de unión con el proyecto,
y esta persona debe establecer acuerdos de actuación satisfactorios con el
personal del adjudicatario. Tales acuerdos estarán condicionados por los
términos del contrato, como se discutirá más adelante. Si el proyecto se lleva a
cabo por la propia entidad promotora, una parte del trabajo puede ser asignado a
unidades de apoyo dentro de la entidad, estableciendo con ellas el mismo tipo de
relación descrita antes. Por ejemplo, la unidad central de diseño, en un estudio
de arquitectura, puede hacer la delineación de todos los proyectos, y los
problemas de control de gestión de tales acuerdos resultan similares a los que
se dan contratando con una organización externa de diseño.
Evolución de la estructura organizativa
8. A medida que el proyecto evoluciona, puede ser necesarios
diferentes métodos de gestión del personal y de dirección:
a) En la fase de planificación se
necesitan las habilidades de arquitectos, ingenieros y profesionales de la
contabilidad de gestión.
b) La ejecución del proyecto
requerirá a menudo el concurso de los gerentes de producción y de
identificadores de problemas.
c) Conforme madura el proyecto, el
principal problema será obtener la aprobación del promotor, es frecuente que en
esta fase necesarias las habilidades de comercialización (especialmente en
proyectos de consultorio).
El profesional de la contabilidad de gestión debe ser capaz
de hacer contribuciones significativas en las fases de planificación, ejecución
y comercialización del proyecto.
Relaciones contractuales
9. Si el proyecto se lleva a cabo por parte de un
adjudicatario externo, se crea un nivel adicional de control, puesto que, con
independencia de la supervisión que despliegue el adjudicatario que lleva a cabo
el trabajo, la entidad promotora tiene sus propias responsabilidades de cara al
control. El adjudicatario puede traer su propio sistema de control al proyecto,
y este sistema puede necesitar puede necesitar adaptación para suministrar la
información que el promotor precisa. Es esencial que adjudicatario y promotor
utilicen un conjunto coherente de datos. El promotor se reserva el derecho de
revisar el contenido o el programa de ejecución del proyecto bajo ciertas
circunstancias, y puede también ejercer presión sobre el adjudicatario para
mejorar su rendimiento. El sistema de control de gestión del promotor, por
tanto, debe ser capaz de identificar la necesidad de cambios en el proyecto,
documentar los aspectos específicos del proyecto que se haya acordado modificar,
y facilitar la puesta en práctica de tales cambios (esto no significa que
deban existir dos sistemas separados, puesto que un resumen de la información,
recogida por el adjudicatario, puede constituir una parte del sistema llevado
del promotor.)
10. La fórmula adoptada para el acuerdo contractual es de
particular importancia para el control de gestión. Los contratos pueden ser de
dos tipos genéricos: de precio fijo y de reembolso del coste, pudiendo existir
muchas variantes de cada uno de ellos.
Contratos de precio fijo
11. En un contrato de precio fijo, el adjudicatario se
compromete a terminar el trabajo especificado en un fecha determinada, a un
precio dado. Normalmente, se prevén penalizaciones si el trabajo no cumple las
especificaciones, o si se desvía del programa de ejecución. Puede parecer que el
adjudicatario asume todos los riesgos y que, por tanto, tiene toda la
responsabilidad del control, pero no es este el caso. Si el promotor decide
cambiar el contenido del proyecto, o si el adjudicatario se encuentra con
circunstancias no contempladas en el contrato, se emite una orden de cambio
(también conocida como «orden de revisión» o «reformado»). Las partes deben
acordar, en cada orden de cambio, el contenido, programa de ejecución e
implicaciones de coste. En la medida que estas órdenes de cambio supongan
aumento de costes, tales costes deben ser acotados por el promotor. En ciertos
proyectos complejos de coste fijo, se dan cientos de estos cambios de órdenes.
En tales circunstancias no pueden fijarse el precio final por adelantado. Por
tanto, el promotor es, en último extremo, responsable del proyecto.
12. En un contrato de precio fijo el promotor es responsable
de auditar la cantidad y la calidad del trabajo, para asegurarse de que se lleva
a cabo lo acordado. Esta tarea puede llegar a ser tan completa como auditar el
coste del trabajo en un contrato de reembolso del coste.
Contratos de reembolso del coste
13. En un contrato de reembolso del coste, el promotor se
compromete a pagar los costes razonables más un margen de beneficio, por lo que
tiene una responsabilidad considerable en el control de los costes. En tales
circunstancias, el promotor necesita el sistema de control de gestión, así como
el control de personal adecuado, usado por el adjudicatario en un contrato a
precio fijo. El contrato de reembolso del coste es apropiado cuando el
contenido, programa de ejecución y coste del proyecto no puede ser estimado por
adelantado con seguridad suficiente.
Análisis de los contratos de precio fijo y de reembolso
del coste
14. En un contrato de precio fijo, el precio es establecido,
o al menos propuesto por el adjudicatario. En este precio todo adjudicatario
competente incluye, además de un componente de beneficio, una provisión para
contingencias cuyo importe varía según el grado de incertidumbre. De esta forma,
el promotor puede acabar pagando más, en un proyecto con incertidumbre
considerable y alta provisión por contingencias, si contrata a precio fijo que
si opta por un contrato de reembolso del coste en el que no se de tal provisión.
Este pago extra es la recompensa del adjudicatario por asumir el riesgo.
15. Los contratos de precio fijo son apropiados cuando el
contenido del proyecto puede ser especificado con precisión por adelantado, y
las incertidumbres son pequeñas. En tales circunstancias, el adjudicatario no
puede incrementar el precio significativamente negociando reformados o
revisiones y, por tanto, estará motivado para controlar los costes. Si el
adjudicatario firma un contrato que no incluye las cláusulas adecuadas para
ajustes por cambios en el contenido o por incertidumbres no controlables se
resistirá a las demandas del promotor para hacer los cambios deseables y, en
último caso, puede perder la voluntad de completar el proyecto. Si el
adjudicatario «se sale del proyecto» nadie gana: el promotor no tendrá el
producto, el adjudicatario no cobrará, y ambos pueden acabar incurriendo en
costes por litigios.
16. En un contrato de reembolso del coste, el componente de
beneficio o margen debe establecerse como una cantidad fija, puesto que si es un
porcentaje sobre el coste incurrido, el adjudicatario estará motivado para subir
los costes puesto que sube también su beneficio. No obstante, el beneficio fijo
ha de ser normalmente ajustable si el contenido o la programación temporal de
ejecución del proyecto son cambiadas significativamente. Es más. muchos
contratos de reembolso del coste tienen un límite superior que no se puede
traspasar, y éste tope puede también ser objeto de ajuste.
17. Existen muchas variante dentro de estos tipos de
contratos. Por ejemplo, si se usa un contrato de incentivos, las fechas de
terminación o los objetivos de costes a incurrir se definen por adelantado, y el
adjudicatario recibe una prima por terminar el proyecto antes de la fecha, o por
haber incurrido en unos costes menores que los establecidos como objetivos a
cumplir. Esta primera reviste la forma de una bonificación por plazo de
ejecución, que se determina como una cantidad por unidad de tiempo adelantada o
una bonificación por coste, determinada como un porcentaje del coste ahorrado.
Puede parecer que, con tal tipo de contrato, se supera la debilidad inherente a
los contratos de reembolso del coste, que no tienen tales premios. Sin embargo,
si los objetivos son irreales, el incentivo puede no existir. Por eso, el
contrato de incentivos tienen una validez condicionada, resultando apropiado
cuando pueden hacerse estimaciones fiables sobre la fecha de terminación y el
coste del proyecto.
18. Pueden usarse distintos tipos de contratos para las
diferentes actividades que se dan en un proyecto. Por ejemplo, los costes
directos pueden ser reembolsados dentro de un contrato de reembolso de costes
por causa de su mayor grado de incertidumbre, mientras que los costes indirectos
del adjudicatario pueden quedar cubiertos con un contrato de precio fijo, ya sea
por la totalidad del proyecto o por meses. Un contrato de precio fijo para los
costes indirectos motiva al adjudicatario de cara al control de los mismos,
evita la necesidad de comprobar la razonabilidad de cada tipo de salario, costes
sociales, primas y otros costes relacionados, reduce la tendencia del
adjudicatario a sobrecargar de empleados menos cualificados el personal
indirecto y, por último, incentiva al adjudicatario para que termine cuanto
antes el trabajo para liberar al personal de supervisión de supervisión, que
puede así dedicarse a otros proyectos. No obstante, tal contrato puede también
motivar al adjudicatario a escatimar personal de supervisión, un buen sistema de
control y otros recursos que ayudarían a tener el proyecto terminado de la forma
más eficiente.
19. Si los costes unitarios pueden ser estimados
razonablemente bien, pero la cantidad de trabajo es difícil de fijar, el
contrato puede ser de precio fijo unitario, aplicado al número de efectivo de
unidades producidas. Un ejemplo de tal aso se da en los contratos de extracción,
en los que los pagos se hacen a un precio especificado por unidad de producto
extraído.
Estructura de la información
20. Dentro del sistema de control de un proyecto, la
información se estructura por elementos existentes en el proyecto. Para el
proyecto en su conjunto, y para cada uno de sus elementos, se recoge información
de tres categorías diferentes:
a) su contenido, o sea las
especificaciones para el producto final;
b) su programa de ejecución, o sea el
calendario requerido; y
c) su coste
Unidades de obra
21. A las más pequeñas unidades a que se pueden asociar los
anteriores elementos de control se las denomina unidades de obra, y a la manera
de conjuntar esas unidades se les denomina estructura de ensamblaje.
22. Una unidad de obra es un incremento medible de trabajo,
normalmente de duración razonablemente corta (un mes o similar). Debe poseer un
punto de comienzo y un punto de terminación identificables, de manera que haya
una forma no ambigua de conocer cuando se ha completado la unidad de obra. Al
momento de la terminación se le denomina punto de referencia. Cada unidad de
obra debe ser responsabilidad de un único gerente.
23. Si el proyecto tienen unidades de obra similares (p. ej.
una unidad para el trabajo de electricidad de cada planta del edificio de
oficinas), cada una de ellas debe ser definida en forma similar, de manera que
la información acerca de una de las unidades sea comparable con las demás que se
le parecen. Si algún sector industrial ha desarrollado estándares de coste o
tiempo aplicables para medir el rendimiento de ciertos tipos de unidades (como
es el caso de la industria de la construcción), o si la organización promotora
tiene esos estándares basados en trabajos anteriores, deben seguirse las mismas
definiciones usadas en esos documentos, de manera que se pueda comparar el coste
presente de la unidad de obra con tales costes estándares.
Cuentas de costes indirectos
24. Además de unidades de obra para el trabajo directo de los
proyectos, se establecen cuentas de costes para las actividades auxiliares de
apoyo. A diferencia de las unidades de obra, en estas actividades no está
definido el producto. Sus costes son normalmente establecidos por unidades de
tiempo, tales como meses, de la misma forma que se hace con los costes
indirectos en los centros de responsabilidad de actividades continuadas.
25. El plan de cuentas y las reglas para cargar los costes a
los proyectos se establecen previamente. En su desarrollo, necesitan
considerarse algunas cuestiones tales como:
— ¿Qué partidas de coste serán
cargadas directamente a las unidades de obra?
— ¿Cómo se distribuirán, si es el
caso, los costes indirectos a las unidades de obra?
— ¿Cuál será el mínimo nivel de
agregación del coste monetario? (Las pequeñas unidades de obra pueden ser
controladas mejor en términos de horas hombre, por ejemplo, que por cantidades
monetarias).
— ¿Deben recogerse los costes del
encargo, además de los costes propios del proyecto? (Si existen muchos tipos de
proyectos, esto es altamente deseable).
— ¿Cómo deben tratarse los costes
indirectos ocasionados fuera de la obra y los costes de equipamiento?
SECCIÓN 3
Planificación de proyectos
26. En la fase de planificación, el equipo del proyecto
tomará como punto de partida las estimaciones aproximadas que han sido
utilizadas para tomar la decisión de emprender el proyecto. Reformulará tales
estimaciones en especificaciones detalladas para el producto, detallará el
programa de ejecución y el presupuesto de costes a seguir. También desarrollará
un sistema de control de gestión, así como los sistemas subyacentes de control
de tareas (o los adapta de otros preexistentes), el sistema de control de
activos y un organigrama. Los elementos d este organigrama se van, poco a poco,
rellenando con los nombres de las personas que deben gestionar el trabajo, y que
deben rendir cuentas a la persona que tiene la autoridad final y la
responsabilidad del proyecto completo. Es necesario un sistema de control de
activos para ejercer el adecuado control sobre la adquisición, funcionamiento y
eventual liquidación de los elementos importantes de planta y equipos usados por
el proyecto, y vendidos cuando han cumplido su misión. Las cantidades obtenidas
de la venta pueden contribuir significativamente a los flujos de caja y a la
rentabilidad total del proyecto.
27. Incluso en proyectos de complejidad moderada ha de
existir un «plan de planificación», esto es, una descripción de cada una de las
tareas que conforman la labor de planificación: quién es el responsable de
realizarla, cuándo debe estar terminada y cuáles son las interrelaciones entre
las diversas tareas. El proceso de planificación es, en sí mismo, un subproyecto
dentro del proyecto total. Existe asimismo un sistema de control para asegurar
que las actividades de planificación se llevan a cabo adecuadamente.
28. Si durante el desarrollo del proyecto se pone de
manifiesto que la estructura de ensamblaje del trabajo, o el sistema contable,
no suministran información útil de lo que está sucediendo en el mismo, estos
extremos deben ser objeto de revisión. Ello puede requerir la revisión de mucha
cantidad de información, que será tanto información ya recogida, como
información describiendo planes futuros. Revisar la estructura de la información
en medio del desarrollo del proyecto es una tarea difícil , que consume tiempo y
puede ser motivo de frustraciones. Para evitar este arduo trabajo, los
planificadores del proyecto deben prestar atención considerable al diseño e
instalación de un sólido sistema de control de gestión, antes de que el proyecto
comience.
Naturaleza del plan de proyecto
29. El plan final se compone de tres partes relacionadas:
contenido, programa de ejecución y costes:
a) Contenido: Establece las
especificaciones de cada unidad de obra, así como el nombre de la persona u
organización responsable. Si el proyecto es uno en el que las especificaciones
son nebulosas, como es el caso de muchos proyectos de consultoría o de
investigación y desarrollo, este documento es, por necesidad, breve y genérico.
b) Programa de ejecución: Establece
el tiempo estimado que cada unidad de obra requiere para su terminación, así
como las interrelaciones entre las diferentes unidades (es decir, qué unidades
de obra deben completarse antes de comenzar otra). El conjunto de esas
relaciones se denomina grato temporal. El programa puede tener la forma de un
PERT (Program Evaluation and Review Technique), de una Línea de
Equilibrio o de un diagrama CMP (Critical Path Method).
c) Costes: Es el presupuesto del
proyecto, normalmente denominado presupuesto de control, el que contiene las
especificaciones de costes. Salvo que las unidades sean muy grandes, los costes
monetarios se mostrarán por agregados de varias unidades de obra, más que por
unidades individuales. Los recursos que se planean utilizar, por cada unidad de
obra, se establecen en cantidades no monetarias, tal como personas por día o
metros cúbicos de hormigón.
30. A fin de poder comparar el rendimiento alcanzado con el
previsto en el plan, las dimensiones de contenido, programa de ejecución y coste
deben estar mutuamente relacionadas. El artificio de la unidad de obra es la
base para mantener tales relaciones. El tiempo y el coste estimados para cada
unidad de obra se establecen para el contenido especificado en la misma. Tanto
el consumo de tiempo, como el coste incurrido, se miden en relación con el
trabajo realizado en la unidad de esta obra (esto es, su contenido).
Preparación del presupuesto
de control
31. El presupuesto de control se ha de
preparar cerca ya del comienzo de los trabajos, dando el tiempo justo para la
aprobación por parte de los decisores de los encargos que generen costes.
Sustituye a las estimaciones preliminares que se han preparado en una fase
anterior de planificación. Para un proyecto de larga duración, el presupuesto de
control inicial puede contener sólo los detalles de la primera fase, con
estimaciones aproximadas de los costes de las restantes, difiriendo los
presupuestos de éstas hasta justo antes de comenzar el trabajo sobre cada una de
las fases. Posponer las preparación del presupuesto de control hasta justo antes
de comenzar los trabajos asegura que el presupuesto incorpore la información más
reciente acerca del contenido y programa de ejecución, los resultados de los
análisis del coste, así como los datos reales sobre salarios, precios de
materiales y otras variables. También se evita redactar presupuestos basados en
lo que se puede volver información obsoleta.
32. El presupuesto de control es un importante
vínculo entre la planificación y el control de ejecución. Representa tanto las
expectativas del promotor como lo que el proyecto va a costar e, incluso, las
instrucciones que el gerente del proyecto tiene para llevarlo a cabo con ese
tipo de coste. Si, conforme el proyecto avanza, se
pusiera de manifiesto que el presupuesto va a ser significativamente
sobrepasado, el proyecto mismo podría no estar ya justificado económicamente. En
tales circunstancias, el patrocinador puede reexaminar el contenido y el
programa de ejecución, para modificar en su caso.
Este reexamen es necesario incluso para
proyectos de precio fijo, ya que desviaciones grandes pueden indicar la
necesidad de renegociar el precio.
SECCIÓN 4
Ejecución del proyecto
33. Al final del proceso de planificación ya se
tendrá, en la mayoría de los proyectos, la especificación de las unidades de
obra, un programa de ejecución y un presupuesto, También
se habrá identificado al gerente responsable de cada unidad de obra, EL programa
de ejecución mostrará el tiempo previsto para cada actividad, así como el
presupuesto muestra los costes estimados para cada actividad, así como el
presupuesto muestra los costes estimados para cada parte importante del
proyecto.
34. El promotor y el gerente del proyecto
estarán preocupados, básicamente, por los siguientes aspectos:
a) ¿Va el proyecto a
terminarse en la fecha prevista para su finalización?
b) ¿Va a cumplir el
trabajo ejecutado las especificaciones previstas?
c) ¿Está el trabajo
efectuado cumpliendo las estimaciones de coste?
Si en algún momento, en el curso del
proyecto, la respuesta a una de esas preguntas es «no», el promotor y el gerente
de proyecto deben conocer las razones así como qué debe hacerse corregir la
situación.
35. Las tres cuestiones anteriores no deben
considerarse por separado, por ello es a veces deseable realizar sustituciones
entre las variables de tiempo, calidad y coste, utilizando para ello el modelo
financiero y cualquier otra información disponible. Por ejemplo, pueden
autorizarse horas extras nocturnas para asegurar la terminación a tiempo, pero
esto supone un coste adicional; también pueden reducirse determinadas
especificaciones con el fin de reducir costes.
Tipos de informes
36. Los gestores
necesitan información de diferentes tipos, que puede clasificarse en las
siguientes categorías: informes de incidencias, informes de ejecución e informes
financieros.
a) Informes de
incidencias: En ellos se informan sobre los problemas que ya han ocurrido (tales
como un retraso producido por una variedad de posibles causas), así como sobre
los posibles problemas que se puedan señalar por anticipado. En una palabra, se
airean en estos informes los problemas críticos. Es esencial que el contenido de
los mismos llegue al gestor adecuado rápidamente, para que puedan iniciarse las
acciones correctivas, de forma que a menudo se comunican por medios e una
conversación personal o por teléfono. En ellos se sacrifica la precisión en aras
de la rapidez, se usan a menudo cifras aproximadas (horas hombre mejor que
costes de personal, o cantidad de ladrillos en vez de coste de materiales). Si
la incidencia sobre la que se informa es importante, el informe oral es
conformado más tarde por escrito, para poder conservar el documento.
b) Informes de
ejecución: En ellos se compara el desarrollo y el coste incurridos con los
planificados, en relación al trabajo ya efectuado, conteniendo parecidas
comparaciones para actividades indirectas, no relacionadas directamente con el
trabajo. Las desviaciones asociadas con precio, retrasos en el programa de
ejecución y otros factores similares, pueden ser identificadas y medidas
cuantitativamente usando las técnicas del análisis de desviaciones, igual que se
hace al analizar actividades continuadas. Las desviaciones esperadas en el
contenido, programa temporal y costes, referidas a la totalidad del proyecto,
también se recogerán en estos informes.
c) Informes
financieros: Este tipo de informes deben prepararse con suma precisión en caso
de contratos de reembolso del coste, porque son las bases para los pagos a
medida que el proyecto se va ejecutando. Normalmente, también son necesarios en
los contratos de precio fijo, por ser la base de los asientos contables. En la
medida que se emplee gran cantidad de tiempo para producir informes precisos y
verificados, válidos para tales propósitos, disminuirá su valor como herramienta
de control de gestión. La información no tan precisa, pero disponible
rápidamente, como en el caso de los informes descritos en a) y b), es más
importante para la gestión del proyecto.
37. Mucha de la información contenida en los
informes de gestión procede de los registros detallados llevados en los sistemas
de control de tareas. Entre esta información se
encuentran los programas de trabajo, las hojas de tiempos, los registros de
existencias, las órdenes de compra, peticiones y registros correspondientes al
equipo. Cuando se diseñan tales sistemas de control de tareas, debe tenerse en
consideración su utilización como fuente de información para el control de
gestión .
Cantidad de informes
38. A fin de asegurarse de que todas las
necesidades de información se satisfacen, los profesionales de la contabilidad
de gestión suelen elaborar una cantidad de informes superior al óptimo. Un
informe innecesario, o una información extraña dentro de un informe, produce
costes extras de elaboración y transmisión de información. y lo que es más
importante, los usuarios pueden gastar tiempo innecesario leyendo la
información, o pueden no advertir información importante que
pasa desapercibida entre la gran masa de detalles. Es deseable, en el transcurso
del proyecto, revisar el conjunto de informes que se están emitiendo, lo que
puede llevar tanto a eliminar algunos de ellos, como a simplificar otros.
Unidades de obra incompletas
39. Algunas unidades de obra pueden estar, en la
fecha del informe, parcialmente terminadas, de manera que se ha de estimar el
porcentaje de realización, ya que es la base de comprobación de los costes y
tiempos incurridos con los estimados. Si el grado de realización se mide
en términos físicos, tales como metros cúbicos de hormigón empleado, el
porcentaje de realización puede ser fácilmente determinable. Si no está
disponible ninguna medida cuantitativa, como en el caso de proyectos, de
consultoría o de investigación y desarrollo, este porcentaje es subjetivo.
Algunas organizaciones comparan, para estimar el grado de realización, las horas
de trabajo realizadas con las presupuestadas, pero haciendo esto se asume que el
esfuerzo de trabajo realizado hasta el momento cubre todas las actividades que
fueron planificadas, lo que no siempre es cierto. Los informes narrativo sobre
ejecución pueden ser de alguna ayuda, pero son a menudo difíciles de
interpretar. Si el porcentaje de terminación no se puede determinar mediante
datos cuantitativos, el gestor debe confiar en la observación personal, las
reuniones y otras fuentes informales como base para enjuiciar el grado de
realización.
Resumen de lo ejecutado
40. Aparte de determinar el porcentaje de
realización de cada unidad de obra, es también útil un resumen del grado de
ejecución total del proyecto. Los pagos en fase de ejercicios se hacen, a
menudo, cuando se alcanzan determinados estadios de terminación. El empleo de
terceras personas expertas puede ser aconsejable si el
promotor no cuenta con la pericia o habilidad necesarias. El sistema contiene,
normalmente, algún método para agregar unidades de obra separadas, de forma que
se obtenga una medida global de lo realizado hasta la fecha. Un método simple
puede consistir en usar el ratio de horas hombre de las unidades de obra,
terminadas hasta la fecha, sobre las horas hombre del proyecto, pero es un
índice fiable sólo en proyecto de trabajo intensivo. Un promedio basado en el
coste planeado de cada unidad de obra puede resultar más informativo, sujeto a
la restricción de que el sistema puede no incluir costes de unidades de obra
individuales.
Uso de los informes
INFORMES DE INCIDENCIAS
41. Los gerentes gastan mucho tiempo tratando
con informes de incidencias. Un proyecto largo tiene muchos de estos informes,
de forma que una de las tareas del gerente es decidir cuál o cuáles tienen
la mayor prioridad. Dentro del limitado número de horas que tiene la jornada, el
gerente del proyecto posiblemente no puede tratar con todas las situaciones
derivadas, o que se puedan derivar, del proyecto, porque de lo contrario
avanzaría muy despacio. El gerente, por tanto, debe decidir a qué problemas debe
prestar su atención personal, qué otros van a se delegados a otras personas y
cuáles quedarán desatendidos, en la suposición de que el personal de obra tomará
las medidas correctoras necesarias.
INFORMES DE EJECUCIÓN
42. No sólo limitan los gerentes el número de
puntos conflictivos a los que prestan su atención, sino que deben también tener
cuidado para no gastar tanto tiempo, resolviendo problemas inmediatos, que no
les quede suficiente para hacer un análisis detallado de los informes de
ejecución. Tal análisis puede revelar potenciales
problemas que no son visibles en los informes de las incidencias corrientes,
pero el gerente necesita identificar esos problemas y planificar su solución. La
tentación más común es la de gastar demasiado tiempo en los problemas
cotidianos, y demasiado poco en identificar problemas que no son aparentes.
Algunos gerentes reservan, deliberadamente, partes de su tiempo para reflexionar
sobre los problemas que se van a presentar en el futuro.
43. El procedimiento para analizar informes de
ejecución es el ya familiar de «dirección por excepción». Si la ejecución en un
área particular es satisfactoria se necesita prestar
atención a la misma (salvo para felicitar al responsable). La atención se centra
sobre aquellas áreas donde la ejecución es, o puede volverse insatisfactoria.
44. Los análisis de informes que muestran
costes reales comparados con los presupuestados, y tiempos reales comparados con
los programados, son relativamente sencillos. Al interpretar los informes sobre
tiempos utilizados, la presunción usual es que si se termina la unidad de obra
en un tiempo menor que el programado, el supervisor responsable será felicitad,
pero si ha utilizado más tiempo que el previsto, se investigará sy actuación. La
interpretación de los informes sobre costes es algo diferente, por la
posibilidad de que haya sufrido la calidad si los costes reales son menores que
los presupuestados. Por esta razón, a menos que exista alguna vía independiente
de estimar qué costes deberían haberse incurrido, la
buena ejecución en términos de costes se interpretará como que la cantidad se
mantiene en lo presupuestado, no siendo ni mayor ni menor.
Coste para la financiación
45. Algunas entidades comparan los costes reales
hasta la fecha con los presupuestados referidos al trabajo realizado en el
momento presente. Otras informan sobre la estimación más reciente sobre los
costes totales del proyecto completo, comparada con lo presupuestado en
origen para el mismo. La estimación reciente se obtiene
consultando el coste a la fecha y añadiendo una previsión de costes necesarios
para completar el proyecto. Este último tipo de informe es extremadamente
importante, puesto que muestra cómo se espera que resulte el proyecto,
suponiendo que el coste previsto hasta la terminación se calcule adecuadamente.
46. La experiencia obtenida hasta la fecha del
informe, ya sea desviaciones positivas o negativas en el coste del trabajo
realizado, deben reflejarse en las estimaciones de costes
por incurrir. Si las desviaciones negativas han sido causadas por factores que
probablemente persistirán en el futuro, tales como una inflación inesperada, las
nuevas estimaciones de costes futuros deben ser mayores que las previsiones
iniciales.
Fuentes informales de información
47. Debido a que los informes escritos son más
visibles, la descripción del sistema de control de gestión tiende a hacer
hincapié sobre ellos. En la práctica, sin embargo, los
documentos son normalmente menos importantes que la información que el gerente
del proyecto recoge hablando con las personas o entidades que están haciendo el
trabajo o con sus asesores, de las reuniones programadas o improvisadas, de las
memorias informales, así como de la inspección personal sobre cómo se está
desarrollando el trabajo. De esas fuentes, el gerente percibe los problemas
potenciales y las circunstancias que pueden causar los problemas actuales de
desviación respecto al plan. Esta información también ayuda al gerente a
comprender el significado de los informes formales, puesto que algunos de ellos
pueden no reflejar las circunstancias importantes que afectan al rendimiento
observado.
48. En muchos casos el problema puede ser
descubierto antes, y se toman medidas correctoras antes de que el informe sea
formalmente redactado, de manera que éste sólo confirma
los hechos que el gerente ya ha captado de fuentes informales. Este caso es la
ilustración del principio de que tales informes no deben contener sorpresas. No
obstante, los informes formales son necesarios. En ellos se documenta la
información que el gerente ha podido obtener informalmente, y esta documentación
es importante en caso de que se lleven a cabo investigaciones posteriores sobre
el proyecto, especialmente si hay temas legales por medio. Asimismo, los
gerentes subordinados que lean los informes pueden descubrir que no contienen
una descripción precisa de lo que ha ocurrido, y que hay que tomar medidas para
corregir las malas interpretaciones.
Revisiones
49. Si un proyecto es complejo, o tienen larga
duración, existen muchas posibilidades de que no cumplan los planes en uno o más
de los aspectos tradicionales a considerar: contenido, programa de ejecución o
coste. Es habitual descubrir que es posible que se hay a sobrepasado el presupuesto,
esto es, que los costes reales superen a los presupuestados. Si esto sucede, el
promotor puede decidir aceptar la desviación negativa y
continuar con el proyecto como originalmente estaba concebido, o bien recordar
el contenido del mismo con el ánimo de fabricar un producto que cumpla las
limitaciones impuestas por la cuantía original del coste, o bien cambiar la
gerente del proyecto si no se dan razones satisfactorias de la desviación
presupuestaria. También se pueden hacer cambios en el contenido o en el programa
de ejecución. Cualquiera que sea la decisión, lleva normalmente a un plan
revisado. En algunos casos, el promotor puede juzgar que la estimación presente
de beneficios es menor que la de costes para terminación del proyecto, y en
función de esto, decidir la conclusión del proyecto.
50. Si se revisa el plan surge la siguiente
cuestión: ¿es mejor controlar la ejecución futura con el plan revisado, o
utilizando el plan origina? El plan revisado será, presumiblemente un mejor
indicador de la ejecución que ahora se espera, pero existe el peligro de que un
gerente persuasivo del proyecto pueda negociar
incrementos no justificados en los costes presupuestados, o que el nuevo plan
revisado incorpore, olvidándolas así, las ineficacias que se han acumulado hasta
la fecha. En cualquier caso, el plan revisado puede ser una cortina de humo,
esto es, en lugar de suministrar unos objetivos firmes para evaluar la
ejecución, puede haber sido forzado para ocultar ineficiencias.
51. La posibilidad de una cortina de humo puede
minimizarse una actitud firme en contra de todas las revisiones que se
propongan. No obstante, existe una tendencia a olvidar que un plan revisado, por
definición, no contiene lo planeado cuando se inicio el proyecto. Por parte, si
la ejecución continua siendo controlada mediante
comparaciones con el plan original, las comparaciones pueden ser tomadas en
serio porque se sabe que aquél plan se ha quedado obsoleto.
52. Una posible solución frente a este problema
es comparar los costes reales, simultáneamente, con los de los del plan original
y el revisado. Un informe resumen concedido así comienza con el presupuesto
original y, en la primera sección contiene las revisiones que han sido
autorizadas hasta la fecha, así como las razones que las motivaron. Otra sección
del informe muestra los cálculos de costes reales, con los
factores que han causado las desviaciones entre el presupuesto revisado y el
coste real.
Auditoría del proyecto
53. En muchos proyectos, la auditoría de
calidad debe hacerse a medida que se están llevando a cabo, puesto que si se
retrasa, puede quedar oculto el trabajo realizado sobre componentes
individuales, sobre el que se presupone otro trabajo posterior (por ejemplo, la
calidad del trabajo eléctrico de un proyecto de construcción no puede ser
comprobada después de haber terminado las paredes y techos). En algunos
proyectos, las auditorías de costes y calidad se hacen también a medida que el
trabajo se va ejecutando; en otros, por el contrario, las auditoría de coste y
calidad no pueden llevarse a cabo hasta la finalización completa del proyecto.
En general, son preferibles las auditorías a medida que el trabajo progresa, ya
que pueden descubrirse errores potenciales que se pueden corregir antes de que
se conviertan en cuestiones más serias. Sin embargo, los auditores de proyectos
no deben absorber tiempo indebido a los responsables de llevar a cabo el
trabajo.
SECCIÓN 5
Evaluación del proyecto
54. La evaluación del
proyecto presenta dos aspectos bien diferenciados:
a) una evaluación del
rendimiento en la ejecución del proyecto, y
b) una evaluación de
los resultados obtenidos del proyecto.
La primera es llevada a cabo inmediatamente
después de la finalización del proyecto; la segunda puede no ser factible hasta
que se hayan pasado varios años desde ese momento. En un proyecto de larga
duración, la evaluación de los resultados por anticipado puede servir para
determinar si es conveniente continuar o no con la ejecución del proyecto.
Evaluación del control del proyecto
55. La evaluación del
rendimiento en la ejecución del proyecto tiene dos facetas:
a) una evaluación de
la gestión del proyecto, y
b) una evaluación del
proceso de gestión del proyecto.
El propósito de la primera es ayudar en las
decisiones relativas a los gerentes del proyecto, incluyendo tanto primas,
promociones, críticas constructivas o reasignación de los
mismos. El propósito de la segunda es descubrir formas más eficientes de llevar
proyectos en el futuro. En muchos casos estas evaluaciones son informales. Si
los resultados del proyecto fueron no satisfactorios, siendo el mismo
importante, es interesante hacer una evaluación formal. Por otra parte, una
evaluación formal de un proyecto altamente satisfactorio o de otro
insatisfactorio puede poner de manifiesto técnicas que mejorarán la ejecución de
otros proyectos en el futuro.
56. Debido a que el trabajo en proyecto está al
menos estandarizado y es menos susceptible de medida que el realizado en una
fábrica, la evaluación del proyecto es más subjetiva que la evaluación de
las actividades de producción continuada. Se parece a la evaluación de lasa
actividades de comercialización, en la que necesitan ser tenidas
en cuenta, a la hora de enjuiciar el rendimiento en su ejecución, factores
externos que inciden sobre el propio desarrollo de la actividad.
57. Al mirar atrás parar decidir cómo ha sido
un proyecto, la tentación natural es confiar en información que no estaba
disponible en el momento correspondiente. Mirando hacia atrás, pueden
descubrirse normalmente situaciones en las que no se ha tomado la decisión
«correcta». No obstante, la decisión tomada en tales momentos puede haber sido
enteramente razonable, puesto que el gerente no disponía de toda la información
en ese instante, o bien no se fijó en el problema en cuestión porque llamaban su
atención otros de mayor prioridad, o basó su decisión en consideraciones
personales, equilibrios de pros y contras u otros factores que no aparecen
recogidos en los informes escritos.
58. No obstante, pueden ser identificados otros
indicadores claros de mala gestión. malversación de fondos o la adquisición de
bienes activos parea uso personal del gerente pueden ser ejemplos obvios. Si
hubiera habido mayor información sobre los cambios sobre las desviaciones de
costes, tales cambios podrían haber sido autorizados, y los flujos de caja
deberían haberse recalculado para determinar si la rentabilidad
del proyecto resultaba todavía aceptable. Otro ejemplo patente de mala gestión
es el fallo del gerente al diseñar un sistema de control que permita a otros la
sustracción de bienes o dinero, pero más difícil de juzgar porque los sistemas
de control muy estricto pueden impedir la normal ejecución del proyecto. La
evidencia de que el gerente concibe el sistema de control de costes como mucho
menos importante que terminar en plazo un producto excelente, es otro indicador
de una mala gestión, pero no de ninguna manera es concluyente. El promotor puede
pasar por alto desviaciones en el coste si el producto es excelente, como suele
suceder en algunos proyectos cinematográficos.
59. La evaluación del proceso puede indicar que
las revisiones llevadas a cabo durante el desarrollo del proyecto fueron
inadecuadas, o que no se tomaron las medidas oportunas tras las revisiones. Por
ejemplo, la revisión pudo indicar que, sobre la información disponible en aquel
momento, el proyecto debería haber sido reconducido, o incluso
abandonado, pero no se hizo nada de eso. Esto puede sugerir, a su vez, que
deberían haberse realizado análisis más frecuentes o profundos, lo que plantea
en consecuencia la necesidad de modificar la forma de hacer revisiones en
futuros proyectos.
60. La evaluación puede
también llevar a cambios en las reglas o los procedimientos. Puede identificar
ciertas reglas que impiden, innecesariamente, la conducción eficiente del
proyecto. A la inversa, puede descubrir controles con insuficiencias. Deben
solicitarse, como parte de la evaluación, al personal que ha colaborado en el
proyecto, sugerencias para mejorar el proceso.
SECCIÓN 6
Puesta en práctica del proyecto
61. Algunos desembocan en operaciones
continuadas. Por ejemplo, un proyecto de desarrollo puede llevar a un nuevos
producto prometedor, aunque las habilidades necesarias para producir y
comercializar nuevos productos pueden ser diferentes de las poseídas por el
equipo que ha servido al proyecto, los miembros de este
equipo suelen tener información e ideas que son valiosas para los gestores
responsables de adaptar los resultados del proyecto a un proceso de explotación
continuo. Si el equipo del proyecto se deshace rápidamente, los nuevos
gestores pueden no sacar partido de sus conocimientos. Por otra parte, los
componentes del equipo implicado en el proyecto están normalmente deseosos de
continuar con algo nuevo una vez que su trabajo ha terminado y se ha venido. Por
tanto, la transición desde el proyecto a una explotación continuada puede
resultar difícil.
62. La programación de ejecución puede incluir
unidades de obras que definan tareas a realizar al finalizar el proyecto en sí,
tales como la redacción de manuales de operación, las
relaciones con y la formación del personal que gestionará la explotación, así
como consultoría y seguimiento tras la finalización del proyecto.
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