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TÍTULO III
De
los contratos especiales del comercio marítimo
Sección 1.ª : Del contrato de fletamento
1.º
De las formas y efectos del contrato de fletamento
Artículo 652.
El contrato de
fletamento deberá extenderse por duplicado en póliza firmada por los
contratantes, y cuando alguno no sepa o no pueda, por dos testigos a su ruego.
La póliza de
fletamento contendrá, además de las condiciones libremente estipuladas, las
circunstancias siguientes:
1.ª La clase,
nombre y porte del buque.
2.ª Su pabellón
y puerto de matrícula.
3.ª El nombre,
apellido y domicilio del Capitán.
4.ª El nombre,
apellido y domicilio del naviero, si éste contratare el fletamento.
5.ª El nombre,
apellido y domicilio del fletador; y si manifestare obrar por comisión, el de la
persona por cuya cuenta hace el contrato.
6.ª El puerto de
carga y descarga.
7.ª La cabida,
número de toneladas o cantidad de peso o medida que se obliguen respectivamente
a cargar y a conducir, o si es total el fletamento.
8.ª El flete que
se haya de pagar, expresando si ha de ser una cantidad alzada por viaje, o un
tanto al mes, o por las cavidades que se hubieren de ocupar, o por el peso o la
medida de los efectos en que consista el cargamento, o de cualquiera otro modo
que se hubiese convenido.
9.ª El tanto de
capa que se haya de pagar al Capitán.
10.ª Los días
convenidos para la carga y la descarga.
11.ª Las
estadías y sobrestadías que habrán de contarse y lo que por cada una de ellas se
hubiere de pagar.
Artículo 653.
Si se recibiere el
cargamento sin haber firmado la póliza, el contrato se entenderá celebrado con
arreglo a lo que resulte del conocimiento, único título, en orden a la carga,
para fijar los derechos y obligaciones del naviero, del Capitán y del fletador.
Artículo 654.
Las
pólizas del fletamento contratado con intervención del Corredor que certifique
la autenticidad de las firmas de los contratantes por haberse puesto en su
presencia, harán prueba plena en juicio; y si resultare entre ellas
discordancia, se estará a la que concuerde con la que el Corredor deberá
conservar en su registro, si éste estuviere con arreglo a Derecho.
También harán fe las pólizas, aun cuando no haya intervenido corredor, siempre
que los contratantes reconozcan como suyas las firmas puestas en ellas.
No
habiendo intervenido Corredor en el fletamento ni reconociéndose las firmas, se
decidirán las dudas por lo que resulte del conocimiento, y a falta de éste, por
las pruebas que suministren las partes.
Artículo 655.
Los
contratos de fletamento celebrados por el Capitán en ausencia del naviero, serán
válidos y eficaces aun cuando al celebrarlos hubiera obrado en contravención a
las órdenes e instrucciones del naviero o fletante; pero quedará a éste expedita
la acción contra el Capitán para el resarcimiento de perjuicios.
Artículo 656.
Si
en la póliza de fletamento no constare el plazo en que hubieren de verificarse
la carga y descarga, se seguirá el uso del puerto donde se ejecuten estas
operaciones. Pasado el plazo estipulado o el de costumbre, y no constando en el
contrato de fletamento cláusula expresa que fije la indemnización de la demora,
tendrá derecho el Capitán a exigir las estadías y sobrestadías que hayan
transcurrido en cargar y descargar.
Artículo 657.
Si
durante el viaje quedare el buque inservible, el Capitán estará obligado a
fletar a su costa otro en buenas condiciones que reciba la carga y la portee a
su destino, a cuyo efecto tendrá obligación de buscar buque no sólo en el puerto
de arribada, sino en los inmediatos hasta la distancia de 150 kilómetros.
Si
el Capitán no proporcionase, por indolencia o malicia, buque que conduzca el
cargamento a su destino, los cargadores, previo un requerimiento al Capitán para
que en término improrrogable procure flete, podrán contratar el fletamento
acudiendo a la Autoridad judicial en solicitud de que sumariamente apruebe el
contrato que hubieren hecho.
La
misma Autoridad obligará por la vía de apremio al Capitán a que, por su cuenta y
bajo su responsabilidad, se lleve a efecto el fletamento hecho por los
cargadores.
Si
el Capitán, a pesar de su diligencia, no encontrare buque para el flete,
depositará la carga a disposición de los cargadores, a quienes dará cuenta de lo
ocurrido en la primera ocasión que se le presente, regulándose en estos casos el
flete por la distancia recorrida por el buque, sin que haya lugar a
indemnización alguna.
Artículo 658.
El
flete se devengará según las condiciones estipuladas en el contrato, y si no
estuvieren expresas o fueren dudosas, se observarán las reglas siguientes:
1.ª
Fletado el buque por meses o por días, empezará a correr el flete desde el día
en que se ponga el buque a la carga.
2.ª En
los fletamentos hechos por un tiempo determinado empezará a correr el flete
desde el mismo día.
3.ª Si
los fletes se ajustaren por peso se hará el pago por el peso bruto, incluyendo
los envases como barricas o cualquier otro objeto en que vaya contenida la
carga.
Artículo 659.
Devengarán flete las mercancías vendidas por el Capitán para atender a la
reparación indispensable del casco, maquinaria o aparejo, o para necesidades
imprescindibles y urgentes.
El
precio de estas mercadearías se fijará según el éxito de la expedición, a saber:
1.º Si
el buque llegare a salvo al puerto del destino, el Capitán las abonará al precio
que obtengan las de la misma clase que en él se vendan.
2.º Si
el buque se perdiere, al que hubieran obtenido en venta las mercaderías.
La
misma regla se observará en el abono del flete que será entero si el buque
llegare a su destino, y en proporción de la distancia recorrida, si se hubiere
perdido antes.
Artículo 660.
No
devengarán flete las mercancías arrojadas al mar por razón de salvamento común;
pero su importe será considerado como avería gruesa, contándose aquél en
proporción a la distancia recorrida cuando fueron arrojadas.
Artículo 661.
Tampoco devengarán flete las mercaderías que se hubieren perdido por naufragio o
varada, ni las que fueren presa de piratas o enemigos.
Si
se hubiere recibido el flete por adelantado, se devolverá, a no mediar pacto en
contrario.
Artículo 662.
Rescatándose el buque o las mercaderías, o salvándose los efectos del naufragio,
se pagará el flete que corresponda a la distancia recorrida por el buque
porteando la carga; y si, reparado, la llevare hasta el puerto del destino, se
abonará el flete por entero, sin perjuicio de lo que corresponda sobre la
avería.
Artículo 663.
Las
mercaderías que sufran deterioro o disminución por vicio propio o mala calidad y
condición de los envases, o por caso fortuito, devengarán el flete íntegro y tal
como se hubiere estipulado en el contrato de fletamento.
Artículo 664.
El
aumento natural que en peso o medida tengan las mercaderías cargadas en el
buque, cederá en beneficio del dueño y devengará el flete correspondiente fijado
en el contrato para las mismas.
Artículo 665.
El
cargamento estará especialmente afecto al pago de los fletes, de los gastos y
derechos causados por el mismo que deban reembolsar los cargadores y de la parte
que pueda corresponderle en avería gruesa; pero no será lícito al Capitán
dilatar la descarga por recelo de que deje de cumplirse esta obligación.
Si
existiere motivo de desconfianza, el Juez o Tribunal, a instancia del Capitán,
podrá acordar el depósito de las mercaderías hasta que sea completamente
reintegrado.
Artículo 666.
El
Capitán podrá solicitar la venta del cargamento en la proporción necesaria para
el pago del flete, gastos y averías que le correspondan, reservándose el derecho
de reclamar el resto de lo que por estos conceptos le fuere debido, si lo
realizado por la venta no bastase a cubrir su crédito.
Artículo 667.
Los
efectos cargados estarán obligados preferentemente a la responsabilidad de sus
fletes y gastos durante veinte días, a contar desde su entrega a depósito.
Durante este plazo se podrá solicitar la venta de los mismos, aunque haya otros
acreedores y ocurra el caso de quiebra del cargador o del consignatario.
Este derecho no podrá ejercitarse, sin embargo, sobre los efectos que después de
la entrega hubiesen pasado a una tercera persona, sin malicia de ésta y por
título oneroso.
Artículo 668.
Si
el consignatario no fuese hallado, o se negare a recibir el cargamento, deberá
el Juez o Tribunal, a instancia del Capitán, decretar su depósito y disponer la
venta de lo que fuere necesario para el pago de los fletes y demás gastos que
pesaren sobre él.
Asimismo tendrá lugar la venta cuando los efectos depositados ofrecieran riesgo
de deterioro o, por sus condiciones u otras circunstancias, los gastos de
conservación y custodia fueran desproporcionados.
2.º
De los derechos y obligaciones del fletante
Artículo 669.
El
fletante o el Capitán se atendrá en los contratos de fletamento a la cabida que
tenga el buque o a la expresamente designada en su matrícula, no tolerándose más
diferencia que la de 2 % entre la manifestada y la que tenga en realidad.
Si
el fletante o el Capitán contrataren mayor carga que la que el buque puede
conducir, atendido su arqueo, indemnizarán a los cargadores a quienes dejen de
cumplir su contrato los perjuicios que por su falta de cumplimiento les hubiesen
sobrevenido, según los casos, a saber:
Si
ajustado el fletamento de un buque por un solo cargador, resultare error o
engaño en la cabida de aquél, y no optare el fletador por la rescisión, cuando
le corresponda este derecho, se reducirá el flete en proporción de la carga que
el buque deje de recibir, debiendo además indemnizar el fletante al fletador de
los perjuicios que le hubiere ocasionado.
Si
por el contrario, fueren varios los contratos de fletamento, y por falta de
cabida no pudiere embarcar toda la carga contratada, y ninguno de los fletadores
optare por la rescisión, se dará la preferencia al que tenga ya introducida y
colocada la carga en el buque, y los demás obtendrán el lugar que les
corresponda según el orden de fecha en sus contratos.
No
apareciendo esta prioridad, podrán cargar, si les conviniere, a prorrata de las
cantidades de peso o extensión que cada uno haya contratado, y quedará el
fletante obligado al resarcimiento de daños y perjuicios.
Artículo 670.
Si
recibida por el fletante una parte de carga, no encontrare la que falta para
formar al menos las tres quintas partes de las que puede portear el buque, al
precio que hubiere fijado, podrá sustituir para el transporte otro buque
visitado y declarado a propósito para el mismo viaje, siendo de su cuenta los
gastos de transbordo y el aumento, si lo hubiere, en el precio de flete. Si no
le fuere posible esta sustitución, emprenderá el viaje en el plazo convenido; y
no habiéndolo, a los quince días de haber comenzado la carga, si no se ha
estipulado otra cosa.
Si
el dueño de la parte embarcada le procurase carga a los mismos precios y con
iguales o proporcionadas condiciones a las que aceptó en la recibida, no podrá
el fletante o Capitán negarse a aceptar el resto del cargamento; y si lo
resistiese, tendrá derecho el cargador a exigir que se haga a la mar el buque
con la carga que tuviera a bordo.
Artículo 671.
Cargadas las tres quintas partes del buque, el fletante no podrá, sin
consentimiento de los fletadores o cargadores, sustituir con otro el designado
en el contrato, so pena de constituirse por ello responsable de todos los daños
y perjuicios que sobrevengan durante el viaje al cargamento de los que no
hubieren consentido la sustitución.
Artículo 672.
Fletado un buque por entero, el Capitán no podrá, sin consentimiento del
fletador, recibir carga de otra persona; y si lo hiciere, podrá dicho fletador
obligarle a desembarcarla y a que le indemnice los perjuicios que por ello se le
sigan.
Artículo 673.
Serán de cuenta del fletante todos los perjuicios que sobrevengan al fletador
por retardo voluntario del Capitán en emprender el viaje, según las reglas que
van prescritas, siempre que fuera requerido notarial o judicialmente a hacerse a
la mar en tiempo oportuno.
Artículo 674.
Si
el fletador llevase al buque más carga que la contratada, podrá admitírsele el
exceso de flete con arreglo al precio estipulado en el contrato, pudiendo
colocarse con buena estiba sin perjudicar a los demás cargadores, pero si para
colocarla hubiere de faltarse a las buenas condiciones de estiba, deberá el
Capitán rechazarla, o desembarcarla a costa del propietario.
Del
mismo modo, el Capitán podrá, antes de salir del puerto, echar en tierra las
mercaderías introducidas a bordo clandestinamente o portearlas, si pudiera
hacerlo con buena estiba, exigiendo por razón del flete el precio más alto que
hubiere pactado en aquel viaje.
Artículo 675.
Fletado el buque para recibir la carga en otro puerto, se presentará el Capitán
al consignatario designado en su contrato; y si no le entregare la carga, dará
aviso al fletador, cuyas instrucciones esperará, corriendo entre tanto las
estadías convenidas o las que fueren de uso en el puerto, si no hubiere sobre
ello pacto expreso en contrario.
No
recibiendo el Capitán contestación en el término necesario para ello, hará
diligencias para encontrar flete; y si no lo hallare después de haber corrido
las estadías y sobrestadías, formalizará protesta y regresará al puerto donde
contrató el fletamento.
El
fletador pagará el flete por entero, descontando el que haya devengado por las
mercaderías que se hubiesen transportado a la ida y a la vuelta, si se hubiera
cargado por cuenta de terceros.
Lo
mismo se observará cuando el buque fletado de ida y vuelta no sea habilitado de
carga para su retorno.
Artículo 676.
Perderá el Capitán el flete e indemnizará a los cargadores siempre que éstos
prueben, aun contra el acta de reconocimiento, si se hubiere practicado en el
puerto de salida, que el buque no se hallaba en disposición para navegar, al
recibir la carga.
Artículo 677.
Subsistirá el contrato de fletamento si, careciendo el Capitán de instrucciones
del fletador, sobreviniere durante la navegación declaración de guerra o
bloqueo. En tal caso, el Capitán deberá dirigirse al puerto neutral y seguro más
cercano, pidiendo y aguardando órdenes del cargador, y los gastos y salarios
devengados en la detención se pagarán como avería común.
Si
por disposición del cargador se hiciere la descarga en el puerto de arribada, se
devengará por entero el flete de ida.
Artículo 678.
Si
transcurrido el tiempo necesario, a juicio del Juez o Tribunal, para recibir las
órdenes del cargador, el Capitán continuase careciendo de instrucciones, se
depositará el cargamento, el cual quedará afecto al pago del flete y gasto de su
cargo en la demora, que se satisfarán con el producto de la parte que primero se
venda.
3.º
De las obligaciones del fletador
Artículo 679.
El
fletador de un buque por entero podrá subrogar el flete en todo o en parte a los
plazos que más le convinieren, sin que el Capitán pueda negarse a recibir a
bordo la carga entregada por los segundos fletadores, siempre que no se alteren
las condiciones del primer fletamento, y que se pague al fletante la totalidad
del precio convenido, aun cuando no se embarque toda la carga, con la limitación
que se establece en el artículo siguiente.
Artículo 680.
El
fletador que no completare la totalidad de la carga que se obligó a embarcar,
pagará el flete de la que deje de cargar, a menos que el Capitán no hubiere
tomado otra carga para completar el cargamento del buque, en cuyo caso abonará
el primer fletador las diferencias, si las hubiere.
Artículo 681.
Si
el fletador embarcare efectos diferentes de los que manifestó al tiempo de
contratar el fletamento, sin conocimiento del fletante o Capitán, y por ello
sobrevinieren perjuicios, por confiscación, embargo, detención u otras causas,
al fletante o a los cargadores, responderá el causante con el importe de su
cargamento, y además con sus bienes de la indemnización completa a todos los
perjudicados por su culpa.
Artículo 682.
Si
las mercaderías embarcadas lo fueren con un fin de ilícito comercio y hubiesen
sido llevadas a bordo a sabiendas del fletante o del Capitán, éstos,
mancomunadamente con el dueño de ellas, serán responsables de todos los
perjuicios que se originen a los demás cargadores; y aunque se hubiere pactado,
no podrán exigir del fletador indemnización alguna por el daño que resulte al
buque.
Artículo 683.
En
caso de arribada para reparar el casco del buque, maquinaria o aparejos, los
cargadores deberán esperar a que el buque se repare, pudiendo descargarlo a su
costa si lo estimaren conveniente.
Si
en beneficio del cargamento expuesto a deterioro dispusieren los cargadores, o
el Tribunal, o el Cónsul, o la Autoridad competente en país extranjero, hacer la
descarga de las mercaderías, serán de cuenta de aquéllos los gastos de descarga
y recarga.
Artículo 684.
Si
el fletador, sin concurrir alguno de los casos de fuerza mayor expresados en el
artículo precedente, quisiere descargar sus mercaderías antes de llegar al
puerto de su destino, pagará el flete por entero, los gastos de la arribada que
se hiciere a su instancia, y los daños y perjuicios que se causaren a los demás
cargadores, si los hubiere.
Artículo 685.
En
los fletamentos a carga general, cualquiera de los cargadores podrá descargar
las mercaderías antes de emprender su viaje, pagando medio flete, el gasto de
estibar y reestibar, y cualquier otro perjuicio que por esta causa se origine a
los demás cargadores.
Artículo 686.
Hecha la descarga y puesto el cargamento a disposición del consignatario, éste
deberá pagar inmediatamente al Capitán el flete devengado y los demás gastos de
que fuere responsable dicho cargamento.
La
capa deberá satisfacerse en la misma proporción y tiempo que los fletes,
rigiendo en cuanto a ella todas las alteraciones y modificaciones a que éstos
estuvieren sujetos.
Artículo 687.
Los
fletadores y cargadores no podrán hacer, para el pago del flete y demás gastos,
abandono de las mercaderías averiadas por vicio propio o caso fortuito.
Procederá, sin embargo, el abandono si el cargamento consistiere en líquidos y
se hubieren derramado, no quedando en los envases sino una cuarta parte de su
contenido.
4.º
De la rescisión total o parcial del contrato de fletamento
Artículo 688.
A
petición del fletador podrá rescindirse el contrato de fletamento:
1.º Si
antes de cargar el buque abandonare el fletamento, pagando la mitad del flete
convenido.
2.º Si
la cabida del buque no se hallase conforme con la que figure en el certificado
de arqueo, o si hubiere error en la designación del pabellón con que navega.
3.º Si
no se pusiere el buque a disposición del fletador en el plazo y forma
convenidos.
4.º Si,
salido el buque a la mar, arribare al puerto de salida, por riesgo de piratas,
enemigos o tiempo contrario, y los cargadores convinieren en su descarga.
En
el segundo y tercer casos el fletante indemnizará al fletador de los perjuicios
que se le irroguen.
En
el caso cuarto, el fletante tendrá derecho al flete por entero del viaje de ida.
Si
el fletamento se hubiere ajustado por meses, pagarán los fletadores el importe
libre de una mesada, siendo el viaje a un puerto del mismo mar, y dos, si fuere
a mar distinto.
De
un puerto a otro de la Península e islas adyacentes, no se pagará más que una
mesada.
Si
para reparaciones urgentes arribase el buque durante el viaje a un puerto, y
prefirieren los fletadores disponer de las mercaderías.
Cuando la dilación no exceda de treinta días, pagarán los cargadores por entero
el flete de ida.
5.º Si
la dilación excediese de treinta días, sólo pagarán el flete proporcional a la
distancia recorrida por el buque.
Artículo 689.
A
petición del fletante podrá rescindirse el contrato de fletamento:
1.º Si
el fletador, cumplido el término de las sobrestadías, no pusiere la carga al
costado.
En
este caso el fletador deberá satisfacer la mitad del flete pactado, además de
las estadías y sobrestadías devengadas.
2.º Si
el fletante vendiere el buque antes de que el fletador hubiere empezado a
cargarlo, y el comprador lo cargare por su cuenta.
En
este caso el vendedor indemnizará al fletador de los perjuicios que se le
irroguen.
Si
el nuevo propietario del buque no lo cargare por su cuenta, se respetará el
contrato de fletamento, indemnizando el vendedor al comprador, si aquél no le
instruyó del fletamento pendiente al tiempo de concertar la venta.
Artículo 690.
El
contrato de fletamento se rescindirá, y se extinguirán todas las acciones que de
él se originan, si, antes de hacerse a la mar el buque desde el puerto de
salida, ocurriere alguno de los casos siguientes:
1.º La
declaración de guerra o interdicción del comercio con la potencia a cuyos
puertos debía el buque hacer su viaje.
2.º El
estado de bloqueo del puerto a donde iba aquél destinado, o peste que
sobreviniere después del ajuste.
3.º La
prohibición de recibir en el mismo punto las mercaderías del cargamento del
buque.
4.º La
detención indefinida, por embargo del buque de orden del Gobierno, o por otra
causa independiente de la voluntad del naviero.
5.º La
inhabilitación del buque para navegar, sin culpa del Capitán o naviero.
La
descarga se hará por cuenta del fletador.
Artículo 691.
Si
el buque no pudiere hacerse a la mar por cerramiento del puerto de salida u otra
causa pasajera, el fletamento subsistirá, sin que ninguna de las partes tenga
derecho a reclamar perjuicios.
Los
alimentos y salarios de la tripulación serán considerados avería común.
Durante la interrupción, el fletador podrá por su cuenta descargar y cargar a su
tiempo las mercaderías, pagando estadías si demorare la recarga después de haber
cesado el motivo de la detención.
Artículo 692.
Quedará rescindido parcialmente el contrato de fletamento, salvo pacto en
contrario, y no tendrá derecho el Capitán más que al flete de ida, si, por
ocurrir durante el viaje la declaración de guerra, cerramiento de puertos o
interdicción de relaciones comerciales, arribare el buque al puerto que se le
hubiere designado para este caso en las instrucciones del fletador.
5.º
De los pasajeros en los viajes por mar
Artículo 693.
No
habiéndose convenido el precio del pasaje, el Juez o Tribunal lo fijará
sumariamente, previa declaración de Peritos.
Artículo 694.
Si
el pasajero no llegare a bordo a la hora prefijada, o abandonare el buque sin
permiso del Capitán cuando éste estuviere pronto a salir del puerto, el Capitán
podrá emprender el viaje y exigir el precio por entero.
Artículo 695.
El
derecho al pasaje, si fuese nominativo, no podrá transmitirse sin la
aquiescencia del Capitán o consignatario.
Artículo 696.
Si
antes de emprender el viaje el pasajero muriese, sus herederos no estarán
obligados a satisfacer sino la mitad del pasaje convenido.
Si
estuvieran comprendidos en el precio convenido los gastos de manutención, el
Juez o Tribunal, oyendo a los Peritos, si lo estimare conveniente, señalará la
cantidad que ha de quedar en beneficio del buque.
En
el caso de recibirse otro pasajero en lugar del fallecido, no se deberá abono
alguno por dichos herederos.
Artículo 697.
Si
antes de emprender el viaje se suspendiese por culpa exclusiva del Capitán o
naviero, los pasajeros tendrán derecho a la devolución del pasaje y al
resarcimiento de daños y perjuicios; pero si la suspensión fuera debida a caso
fortuito o de fuerza mayor o a cualquiera otra causa independiente del Capitán o
naviero, los pasajeros sólo tendrán derecho a la devolución del pasaje.
Artículo 698.
En
caso de interrupción del viaje comenzado, los pasajeros sólo estarán obligados a
pagar el pasaje en proporción a la distancia recorrida, y sin derecho a
resarcimiento de daños y perjuicios si la interrupción fuere debida a caso
fortuito o de fuerza mayor, pero con derecho a indemnización si la interrupción
consistiese exclusivamente en el Capitán. Si la interrupción procediese de la
inhabilitación del buque, y el pasajero se conformase con esperar la reparación,
no podrá exigírsele ningún aumento de precio del pasaje, pero será de su cuenta
la manutención durante la estadía.
En
caso de retardo de la salida del buque, los pasajeros tienen derecho a
permanecer a bordo y a la alimentación por cuenta del buque, a menos que el
retardo sea debido a caso fortuito o de fuerza mayor. Si el retardo excediera de
diez días, tendrán derecho los pasajeros que lo soliciten a la devolución del
pasaje; y si fuera debido exclusivamente a culpa del Capitán o naviero, podrán
además reclamar resarcimiento de daños y perjuicios.
El
buque exclusivamente destinado al transporte de pasajeros debe conducirlos
directamente al puerto o puertos de su destino, cualquiera que sea el número de
pasajeros, haciendo todas las escalas que tenga marcadas en su itinerario.
Artículo 699.
Rescindido el contrato antes o después de emprendido el viaje, el Capitán tendrá
derecho a reclamar lo que hubiere suministrado a los pasajeros.
Artículo 700.
En
todo lo relativo a la conservación del orden y policía a bordo, los pasajeros se
someterán a las disposiciones del Capitán, sin distinción alguna.
Artículo 701.
La
conveniencia o el interés de los viajeros no obligarán ni facultarán al Capitán
para recalar ni para entrar en puntos que separen al buque de su derrota, ni
para detenerse, en los que deba o tuviese precisión de tocar, más tiempo que el
exigido por las atenciones de la navegación.
Artículo 702.
No
habiendo pacto en contrario, se supondrá comprendida en el precio del pasaje la
manutención de los pasajeros durante el viaje; pero si fuese de cuenta de éstos,
el Capitán tendrá obligación, en caso de necesidad, de suministrarles los
víveres para su sustento por un precio razonable.
Artículo 703.
El
pasajero será reputado cargador en cuanto a los efectos que lleve a bordo, y el
Capitán no responderá de lo que aquél conserve bajo su inmediata y peculiar
custodia, a no ser que el daño provenga de hecho del Capitán o de la
tripulación.
Artículo 704.
El
Capitán, para cobrar el precio del pasaje y gastos de manutención, podrá retener
los efectos pertenecientes al pasajero, y en caso de venta de los mismos, gozará
de preferencia sobre los demás acreedores, procediéndose en ello como si se
tratase del cobro de los fletes.
Artículo 705.
En
caso de muerte de un pasajero durante el viaje, el Capitán estará autorizado
para tomar respecto del cadáver las disposiciones que exijan las circunstancias,
y guardará cuidadosamente los papeles y efectos que hallare a bordo
pertenecientes al pasajero, observando cuanto dispone el caso 10 del artículo
612 a propósito de los individuos de la tripulación.
6.º
Del conocimiento
Artículo 706.
El
Capitán y el cargador del buque tendrán obligación de extender el conocimiento,
en el cual se expresará:
1.º El
nombre, matrícula y porte del buque.
2.º El
del Capitán, y su domicilio.
3.º El
puerto de carga y el de descarga.
4.º El
nombre del cargador.
5.º El
nombre del consignatario, si el conocimiento fuere nominativo.
6.º La
cantidad, calidad, número de los bultos y marca de las mercaderías.
7.º El
flete y la capa contratados.
El
conocimiento podrá ser al portador, a la orden o a nombre de persona
determinada, y habrá de firmarse dentro de las veinticuatro horas de recibida la
carga a bordo, pudiendo el cargador pedir la descarga a costa del Capitán, si
éste no los suscribiese, y en todo caso, los daños y perjuicios que por ello le
sobrevinieren.
Artículo 707.
Del
conocimiento primordial se sacarán cuatro ejemplares de igual tenor, y los
firmarán todos, el Capitán y el cargador. De éstos, el cargador conservará uno y
remitirá otro al consignatario; el Capitán tomará dos, uno para sí y otro para
el naviero.
Podrán extenderse además, cuantos conocimientos estimen necesarios los
interesados; pero cuando fueren a la orden o al portador, se expresará en todos
los ejemplares, ya sean de los cuatro primeros o de los ulteriores, el destino
de cada uno, consignando si es para el naviero, para el Capitán, para el
cargador o para el consignatario. Si el ejemplar destinado a este último se
duplicare, habrá de expresarse en él esta circunstancia y la de no ser valedero
sino en defecto del primero.
Artículo 708.
Los
conocimientos al portador destinados al consignatario serán transferibles por la
entrega material del documento; y en virtud de endoso, los extendidos a la
orden.
En
ambos casos, aquel a quien se transfiera el conocimiento adquirirá sobre las
mercaderías expresadas en él todos los derechos y acciones del cedente o del
endosante.
Artículo 709.
El
conocimiento, formalizado con arreglo a las disposiciones de este Título, hará
fe entre todos los interesados en la carga y entre éstos y los aseguradores,
quedando a salvo para los últimos la prueba en contrario.
Artículo 710.
Si
no existiere conformidad entre los conocimientos, y en ninguno se advirtiere
enmienda o raspadura, harán fe contra el Capitán o el naviero y en favor del
cargador o el consignatario, los que éstos posean extendidos y firmados por
aquél; y en contra del cargador o consignatario y en favor del Capitán o
naviero, los que éstos posean extendidos y firmados por el cargador.
Artículo 711.
El
portador legítimo de un conocimiento, que deje de presentárselo al Capitán del
buque antes de la descarga, obligando a éste por tal omisión a que haga el
desembarco y ponga la carga en depósito, responderá de los gastos de almacenaje
y demás que por ello se originen.
Artículo 712.
El
Capitán no puede variar por sí el destino de las mercaderías. Al admitir esta
variación a instancia del cargador, deberá recoger antes los conocimientos que
hubiere expedido, so pena de responder del cargamento al portador legítimo de
éstos.
Artículo 713.
Si
antes de hacer la entrega del cargamento se exigiere al Capitán nuevo
conocimiento, alegando que la no presentación de los anteriores consiste en
haberse extraviado o en alguna otra causa justa, tendrá obligación de darlo,
siempre que se le afiance a su satisfacción el valor del cargamento; pero sin
variar la consignación, y expresando en él las circunstancias prevenidas en el
último párrafo del artículo 707, cuando se trate de los conocimientos a que el
mismo se refiere, bajo la pena, en otro caso, de responder de dicho cargamento
si por su omisión fuese entregado indebidamente.
Artículo 714.
Si
antes de hacerse el buque a la mar falleciere el Capitán o cesare en su oficio
por cualquier accidente, los cargadores tendrán derecho a pedir al nuevo Capitán
la ratificación de los primeros conocimientos, y éste deberá darla, siempre que
le sean presentados o devueltos todos los ejemplares que se hubieran expedido
anteriormente, y resulte, del reconocimiento de la carga, que se halla conforme
con los mismos.
Los
gastos que se originen del reconocimiento de la carga serán de cuenta del
naviero, sin perjuicio de repetirlos éste contra el primer Capitán, si dejó de
serlo por culpa suya. No haciéndose tal reconocimiento, se entenderá que el
nuevo Capitán acepta la carga como resulte de los conocimientos expedidos.
Artículo 715.
Los
conocimientos producirán acción sumarísima o de apremio, según los casos, para
la entrega del cargamento y el pago de los fletes y gastos que hayan producido.
Artículo 716.
Si
varias personas presentaren conocimiento al portador, o a la orden, endosados a
su favor, en reclamación de las mismas mercaderías, el Capitán preferirá, para
su entrega, a la que presente el ejemplar que hubiere expedido primeramente,
salvo en el caso de que el posterior lo hubiera sido por justificación del
extravío de aquél y aparecieran ambos en manos diferentes.
En
este caso, como en el de presentarse sólo segundos o ulteriores ejemplares que
se hubieran expedido sin esa justificación, el Capitán acudirá al Juez o
Tribunal para que verifique el depósito de las mercaderías y se entreguen por su
mediación a quien sea procedente.
Artículo 717.
La
entrega del conocimiento producirá la cancelación de todos los recibos
provisionales de fecha anterior, dados por el Capitán o sus subalternos en
resguardo de las entregas parciales que les hubieren hecho del cargamento.
Artículo 718.
Entregado el cargamento, se devolverán al Capitán los conocimientos que firmó, o
al menos el ejemplar bajo el cual se haga la entrega, con el recibo de las
mercancías consignadas en el mismo.
La
morosidad del consignatario le hará responsable de los perjuicios que la
dilación pueda ocasionar al Capitán.
Sección 2.ª : Del contrato a la gruesa o préstamos a riesgo marítimo
Artículo 719.
Se
reputará préstamo a la gruesa o a riesgo marítimo aquel en que, bajo cualquier
condición, dependa el reembolso de la suma prestada y el premio por ella
convenido, del feliz arribo a puerto de los efectos sobre que esté hecho, o del
valor que obtengan en caso de siniestro.
Artículo 720.
Los
contratos a la gruesa podrán celebrarse:
1.º Por
escritura pública.
2.º Por
medio de póliza firmada por las partes y el Corredor que interviniere.
3.º Por
documento privado.
De
cualquiera de estas maneras que se celebre el contrato, se anotará en el
certificado de inscripción del buque y se tomará de él razón en el Registro
Mercantil, sin cuyos requisitos los créditos de este origen no tendrán respecto
a los demás la preferencia que, según su naturaleza, les corresponda, aunque la
obligación será eficaz entre los contratantes.
Los
contratos celebrados durante el viaje se regirán por lo dispuesto en los
artículos 583 y 611, y surtirán efectos respecto de terceros desde su
otorgamiento, si fueren inscritos en el Registro Mercantil del puerto de la
matrícula del buque antes de transcurrir los ocho días siguientes a su arribo.
Si transcurrieran los ocho días sin haberse hecho la inscripción en el Registro
Mercantil, los contratos celebrados durante el viaje de un buque no surtirán
efecto respecto de terceros, sino desde el día y fecha de la inscripción.
Para que las pólizas de los contratos celebrados con arreglo al número 2 tengan
fuerza ejecutiva deberán guardar conformidad con el registro del corredor que
intervino en ellos. En los celebrados con arreglo al número 3, precederá el
reconocimiento de la firma.
Los
contratos que no consten por escrito no producirán acción en juicio.
Artículo 721.
En
el contrato a la gruesa se deberá expresar:
1.º La
clase, nombre y matrícula del buque.
2.º El
nombre, apellido y domicilio del Capitán.
3.º Los
nombres, apellidos y domicilio del que da y del que toma el préstamo.
4.º El
capital de préstamo y el premio convenido.
5.º El
plazo del reembolso.
6.º Los
objetos pignorados a su reintegro.
7.º El
viaje por el cual se corra el riesgo.
Artículo 722.
Los
contratos podrán extenderse a la orden, en cuyo caso serán transferibles por
endoso, y adquirirá el cesionario todos los derechos y correrá todos los riesgos
que correspondieran al endosante.
Artículo 723.
Podrán hacerse préstamos en efectos y mercaderías, fijándose su valor para
determinar el capital del préstamo.
Artículo 724.
Los
préstamos podrán constituirse conjunta o separadamente:
1.º
Sobre el casco del buque.
2.º
Sobre el aparejo.
3.º
Sobre los pertrechos, víveres y combustible.
4.º
Sobre la máquina, siendo el buque de vapor.
5.º
Sobre mercaderías cargadas.
Si
se constituyesen sobre el casco del buque, se entenderán además afectos a la
responsabilidad del préstamo el aparejo, pertrechos y demás efectos, víveres,
combustible, máquinas de vapor y los fletes ganados en el viaje del préstamo.
Si
se hiciere sobre la carga, quedará afecto al reintegro todo cuanto la
constituya; y si sobre un objeto particular del buque o de la carga, sólo
afectará la responsabilidad al que concreta y determinantemente se especifique.
Artículo 725.
No
se podrá prestar a la gruesa sobre los salarios de la tripulación ni sobre las
ganancias que se esperen.
Artículo 726.
Si
el prestador probare que prestó mayor cantidad que la del valor del objeto sobre
que recae el préstamo a la gruesa, por haber empleado el prestatario medios
fraudulentos, el préstamo será válido sólo por la cantidad en que dicho objeto
se tase pericialmente.
El
capital sobrante se devolverá con el interés legal por todo el tiempo que durase
el desembolso.
Artículo 727.
Si
el importe total del préstamo para cargar el buque no se empleare en la carga,
el sobrante se devolverá antes de la expedición.
Se
procederá de igual manera con los efectos tomados a préstamo, si no se hubieren
podido cargar.
Artículo 728.
El
préstamo que el Capitán tomare en el punto de residencia de los propietarios del
buque, sólo afectará a la parte de éste que pertenezca al Capitán, si no
hubieren dado su autorización expresa o intervenido en la operación los demás
propietarios o sus apoderados.
Si
alguno o algunos de los propietarios fueren requeridos para que entreguen la
cantidad necesaria a la reparación o aprovisionamiento del buque, y no lo
hiciere dentro de veinticuatro horas, la parte que los negligentes tengan en la
propiedad quedará afecta, en la debida proporción, a la responsabilidad del
préstamo.
Fuera de la residencia de los propietarios, el Capitán podrá tomar préstamos
conforme a lo dispuesto en los artículos 583 y 611.
Artículo 729.
No
llegando a ponerse en riesgo los efectos sobre que se toma dinero, el contrato
quedará reducido a un préstamo sencillo, con obligación en el prestatario de
devolver el capital e intereses al tipo legal, si no fuere menor el convenido.
Artículo 730.
Los
préstamos hechos durante el viaje tendrán preferencia sobre los que se hicieron
antes de la expedición del buque, y se graduarán por el orden inverso al de sus
fechas.
Los
préstamos para el último viaje tendrán preferencia sobre los préstamos
anteriores.
En
concurrencia de varios préstamos hechos en el mismo puerto de arribada forzosa y
con igual motivo, todos se pagarán a prorrata.
Artículo 731.
Las
acciones correspondientes al prestador se extinguirán con la pérdida absoluta de
los efectos sobre que se hizo el préstamo, si procedió de accidente de mar en el
tiempo y durante el viaje designados en el contrato, y constando la existencia
de la carga a bordo; pero no sucederá lo mismo si la pérdida provino de vicio,
propio de la cosa, o sobrevino por culpa o malicia del prestatario, o por
baratería del Capitán, o si fue causada por daños experimentados en el buque a
consecuencia de emplearse en el contrabando, o si procedió de cargar las
mercaderías en buque diferente del que se designó en el contrato, salvo si este
cambio se hubiera hecho por causa de fuerza mayor.
La
prueba de la pérdida incumbe al que recibió el préstamo, así como también la de
la existencia en el buque de los efectos declarados al prestador como objeto de
préstamo.
Artículo 732.
Los
prestadores a la gruesa soportarán a prorrata de su interés respectivo las
averías comunes que ocurran en las cosas sobre que se hizo el préstamo.
En
las averías simples, a falta de convenio expreso de los contratantes,
contribuirá también por su interés respectivo el prestador a la gruesa, no
perteneciendo a las especies de riesgo exceptuados en el artículo anterior.
Artículo 733.
No
habiéndose fijado en el contrato el tiempo por el cual el mutuante correrá el
riesgo, durará, en cuanto al buque, máquinas, aparejo y pertrechos, desde el
momento de hacerse éste a la mar hasta el de fondear en el puerto de su destino,
y, en cuanto a las mercaderías, desde que se carguen en la playa o muelle del
puerto de la expedición hasta descargarlas en el de consignación.
Artículo 734.
En
caso de naufragio, la cantidad afecta a la devolución del préstamo se reducirá
al producto de los efectos salvados, deducidos los gastos de salvamento.
Si
el préstamo fuese sobre el buque o alguna de sus partes, los fletes realizados
en el viaje para que aquél se haya hecho, responderán también a su pago en
cuanto alcance para ello.
Artículo 735.
Si
en un mismo buque o carga concurrieran préstamos a la gruesa y seguro marítimo,
el valor de lo que fuere salvado se dividirá, en caso de naufragio, entre el
mutuante y el asegurador, en proporción al interés legítimo de cada uno, tomando
en cuenta para esto, únicamente el capital, por lo tocante al préstamo, y sin
perjuicio del derecho preferente de otros acreedores, con arreglo al artículo
580.
Artículo 736.
Si
en el reintegro del préstamo hubiere mora por el capital y sus premios, sólo el
primero devengará rédito legal.
Sección 3.ª : De los seguros marítimos
1.º
De la forma de este contrato
Artículo 737.
Para ser válido el contrato de seguro marítimo, habrá de constar por escrito en
póliza firmada por los contratantes.
Esta póliza se extenderá y firmará por duplicado reservándose un ejemplar cada
una de las partes contratantes.
Artículo 738.
La
póliza del contrato de seguro contendrá además de las condiciones que libremente
consignen los interesados, los requisitos siguientes:
1.º
Fecha del contrato, con expresión de la hora en que queda convenido.
2.º
Nombres, apellidos y domicilios del asegurador y asegurado.
3.º
Concepto en que contrata el asegurado, expresando si obra por sí o por cuenta de
otro.
En
este caso, el nombre, apellidos y domicilio de la persona en cuyo nombre hace el
seguro.
4.º
Nombre, puerto, pabellón y matrícula del buque asegurado o del que conduzca los
efectos asegurados.
5.º
Nombre, apellidos y domicilio del Capitán.
6.º
Puerto o rada en que han sido o deberán ser cargadas las mercaderías aseguradas.
7.º
Puerto de donde el buque ha partido o debe partir.
8.º
Puerto o radas en que el buque debe cargar, descargar o hacer escalas por
cualquier motivo.
9.º
Naturaleza y calidad de los objetos asegurados.
10.º
Número de los fardos o bultos de cualquier clase, y sus marcas, si las tuvieren.
11.º
Época en que deberá comenzar y terminar el riesgo.
12.º
Cantidad asegurada.
13.º
Precio convenido por el seguro, y lugar, tiempo y forma de su pago.
14.º
Parte del premio que corresponda al viaje de ida y al de vuelta, si el seguro
fuere a viaje redondo.
15.º
Obligación del asegurador de pagar el daño que sobrevenga a los efectos
asegurados.
16.º El
lugar, plazo y forma en que habrá de realizarse el pago.
Artículo 739.
Los
contratos y pólizas de seguro que autoricen los Agentes consulares en el
extranjero, siendo españoles los contratantes o algunos de ellos, tendrán igual
valor legal que si se hubieren verificado con intervención del Corredor.
Artículo 740.
En
un mismo contrato y en una misma póliza podrán comprenderse el seguro del buque
y el de la carga, señalando el valor de cada cosa, y distinguiendo las
cantidades aseguradas sobre cada uno de los objetos, sin cuya expresión será
ineficaz el seguro.
Se
podrá también en la póliza fijar premios diferentes a cada objeto asegurado.
Varios aseguradores podrán suscribir una misma póliza.
Artículo 741.
En
los seguros de mercaderías podrá omitirse la designación específica de ellas y
del buque que haya de transportarlas, cuando no consten estas circunstancias al
asegurado.
Si
el buque en estos casos sufriere accidente de mar, estará obligado el asegurado
a probar, además de la pérdida del buque, su salida del puerto de carga, el
embarque por su cuenta de los efecto perdidos, y su valor, para reclamar la
indemnización.
Artículo 742.
Las
pólizas del seguro podrán extenderse a la orden del asegurado, en cuyo caso
serán endosables.
2.º
De las cosas que pueden ser aseguradas y de su evaluación
Artículo 743.
Podrán ser objeto del seguro marítimo:
1.º El
casco del buque en lastre o cargado, en puerto o en viaje.
2.º El
aparejo.
3.º La
máquina, siendo el buque de vapor.
4.º Los
pertrechos y objetos que constituyen el armamento.
5.º
Víveres y combustibles.
6.º Las
cantidades dadas a la gruesa.
7.º El
importe de los fletes y el beneficio probable.
8.º
Todos los objetos comerciales sujetos al riesgo de navegación cuyo valor pueda
fijarse en cantidad determinada.
Artículo 744.
Podrán asegurarse todos o parte de los objetos expresados en el artículo
anterior, junta o separadamente, en tiempo de paz o de guerra, por viaje o a
término, por viaje sencillo o por viaje redondo, sobre buenas o malas noticias.
Artículo 745.
Si
se expresare genéricamente en la póliza que el seguro se hacía sobre el buque,
se entenderá comprendidos en él las máquinas, aparejo, pertrechos, y cuanto esté
adscrito al buque; pero no su cargamento, aunque pertenezca al mismo naviero.
En
el seguro genérico de mercaderías no se reputarán comprendidos los metales
amonedados o en lingotes, las piedras preciosas ni las municiones de guerra.
Artículo 746.
El
seguro sobre flete podrá hacerse por el cargador, o por el fletante o el
Capitán; pero éstos no podrán asegurar el anticipo que hubieren recibido a
cuenta de su flete sino cuando hayan pactado expresamente que, en caso de no
devengarse aquél por naufragio o pérdida de la carga, devolverán la cantidad
recibida.
Artículo 747.
En
el seguro de flete se habrá de expresar la suma a que asciende, la cual no podrá
exceder de lo que aparezca en el contrato de fletamento.
Artículo 748.
El
seguro de beneficios se regirá por los pactos en que convengan los contratantes,
pero habrá de consignarse en la póliza:
1.º La
cantidad determinada en que fija el asegurado el beneficio, una vez llegado
felizmente y vendido el cargamento en el puerto de destino.
2.º La
obligación de reducir el seguro, si, comparado el valor obtenido en la venta,
descontados gastos y fletes, con el valor de compra, resultare menor que el
valuado en el seguro.
Artículo 749.
Podrá el asegurador hacer reasegurar por otros los efectos por él asegurados, en
todo o en parte, con el mismo o diferente premio; así como el asegurado podrá
también asegurar el coste del seguro y el riesgo que pueda correr en la cobranza
del primer asegurador.
Artículo 750.
Si
el Capitán contratare el seguro, o el dueño de las cosas aseguradas fuere en el
mismo buque que las porteare, se dejará siempre un 10 % a su riesgo, no habiendo
pacto expreso en contrario.
Artículo 751.
En
el seguro del buque se entenderá que sólo cubre el seguro las cuatro quintas
partes de su importe o valor y que el asegurado corre el riesgo por la quinta
parte restante, a no hacerse constar expresamente en la póliza pacto en
contrario.
En
este caso, y en el del artículo anterior, habrá de descontarse del seguro el
importe de los préstamos tomados a la gruesa.
Artículo 752.
La
suscripción de la póliza creará una presunción legal de que los aseguradores
admitieron como exacta la evaluación hecha en ella de los efectos asegurados,
salvo los casos de fraude o malicia.
Si
apareciere exagerada la evaluación, se procederá según las circunstancias del
caso, a saber:
Si
la exageración hubiere procedido de error y no de malicia imputable al
asegurado, se reducirá el seguro a su verdadero valor, fijado por las partes de
común acuerdo o por juicio pericial. El asegurador devolverá el exceso de prima
recibida, reteniendo sin embargo, medio por ciento de este exceso.
Si
la exageración fuere por fraude del asegurado y el asegurador lo probare, el
seguro será nulo para el asegurado y el asegurador ganará la prima, sin
perjuicio de la acción criminal que le corresponda.
Artículo 753.
La
reducción del valor de la moneda nacional, cuando se hubiere fijado en
extranjera, se hará al curso corriente en el lugar y en el día en que se firmó
la póliza.
Artículo 754.
Si,
al tiempo de realizarse el contrato, no se hubiere fijado con especificación el
valor de las cosas aseguradas, se determinará éste:
1.º Por
las facturas de consignación.
2.º Por
declaración de Corredores o Peritos, que procederán tomando por base de su
juicio el precio de los efectos en el puerto de salida, con más los gastos de
embarque, flete y aduanas.
3.º Si
el seguro recayere sobre mercaderías de retorno de un país en que el comercio se
hiciere sólo por permuta, se arreglará el valor por el que tuvieren los efectos
permutados en el puerto de salida, con todos los gastos.
3.º
Obligaciones entre el asegurador y el asegurado
Artículo 755.
Los
aseguradores indemnizarán los daños y perjuicios que los objetos asegurados
experimenten por alguna de las causas siguientes:
1.º
Varada o empeño del buque, con rotura o sin ella.
2.º
Temporal.
3.º
Naufragio.
4.º
Abordaje fortuito.
5.º
Cambio de derrota durante el viaje, o de buque.
6.º
Echazón.
7.º
Fuego o explosión, si aconteciere en mercaderías, tanto a bordo como si
estuviesen depositadas en tierra, siempre que se hayan alijado por orden de la
Autoridad competente para reparar el buque o beneficiar el cargamento o fuego
por combustión espontánea en las carboneras de los buques de vapor.
8.º
Apresamiento.
9.º
Saqueo.
10.º
Declaración de guerra.
11.º
Embargo por orden del Gobierno.
12.º
Retención por orden de potencia extranjera.
13.º
Represalias.
14.º
Cualesquiera otros accidentes o riesgos de mar.
Los
contratantes podrán estipular las excepciones que tengan por conveniente,
mencionándolas en la póliza sin cuyo requisito no surtirán efecto.
Artículo 756.
No
responderán los aseguradores de los daños y perjuicios que sobrevengan a las
cosas aseguradas por cualquiera de las causas siguientes, aunque no se hayan
excluido en la póliza:
1.º
Cambio voluntario de derrotero de viaje o de buque, sin expreso consentimiento
de los aseguradores.
2.º
Separación espontánea de un convoy, habiéndose estipulado que iría en conserva
con él.
3.º
Prolongación de viaje a un puerto más remoto que el designado en el seguro.
4.º
Disposiciones arbitrarias y contrarias a la póliza de fletamento o al
conocimiento, tomadas por orden del fletante, cargadores y fletadores.
5.º
Baratería de patrón, a no se que fuera objeto del seguro.
6.º
Mermas, derramas y dispendios procedentes de la naturaleza de las cosas
aseguradas.
7.º
Falta de los documentos prescritos en este Código, en las Ordenanzas y
Reglamentos de Marina o de Navegación u omisiones de otra clase del Capitán en
contravención de las disposiciones administrativas a no ser que se haya tomado a
cargo del asegurador la baratería del patrón.
En
cualquiera de estos casos los aseguradores harán suyo el premio, siempre que
hubieren empezado a correr el riesgo.
Artículo 757.
En
los seguros de carga contratados por viaje redondo, si el asegurado no
encontrare cargamento para el retorno o solamente encontrare menos de las dos
terceras partes, se rebajará el premio de vuelta proporcionalmente al cargamento
que trajere, abonándose además al asegurador medio por ciento de la parte que
dejare de conducir.
No
procederá, sin embargo, rebaja alguna en el caso de que el cargamento se hubiere
perdido en la ida, salvo pacto especial que modifique la disposición de este
artículo.
Artículo 758.
Si
el cargamento fuere asegurado por varios aseguradores en distintas cantidades,
pero sin designar señaladamente los objetos del seguro, se pagará la
indemnización, en caso de pérdida o avería, por todos los aseguradores, a
prorrata de la cantidad asegurada por cada uno.
Artículo 759.
Si
fueren designados diferentes buques para cargar las cosas aseguradas, pero sin
expresar la cantidad que ha de embarcarse en cada buque, podrá el asegurado
distribuir el cargamento como mejor le convenga, o conducirlo a bordo de uno
solo, sin que por ello se anule la responsabilidad del asegurador. Mas si
hubiere hecho expresa mención de la cantidad asegurada sobre cada buque y el
cargamento se pusiere a bordo en cantidades diferentes de aquellas que se
hubieren señalado para cada uno, el asegurador no tendrá más responsabilidad que
la que hubiere contratado en cada buque. Sin embargo, cobrará medio por ciento
del exceso que se hubiere cargado en ellos sobre la cantidad contratada.
Si
quedare algún buque sin cargamento, se entenderá anulado el seguro en cuanto a
él, mediante el abono antes expresado de un medio por ciento sobre el excedente
embarcado en los demás.
Artículo 760.
Si
por inhabilitación del buque antes de salir del puerto, la carga se transbordase
a otro, tendrán los aseguradores opción entre continuar o no el contrato,
abonando las averías que hubieren ocurrido; pero si la inhabilitación
sobreviniere después de empezado el viaje, correrán los aseguradores el riesgo,
aun cuando el buque fuere de diferente porte y pabellón que el designado en la
póliza.
Artículo 761.
Si
no se hubiere fijado en la póliza el tiempo durante el cual hayan de correr los
riesgos por cuenta del asegurador, se observará lo prescrito en el artículo 733
sobre los préstamos a la gruesa.
Artículo 762.
En
los seguros a término fijo, la responsabilidad del asegurador cesará en la hora
en que cumpla el plazo estipulado.
Artículo 763.
Si
por conveniencia del asegurado las mercaderías se descargaren en un puerto más
próximo que el designado para rendir el viaje, el asegurador hará suyo sin
rebaja alguna el premio contratado.
Artículo 764.
Se
entenderán comprendidas en el seguro, si expresamente no se hubieren excluido en
la póliza, las escalas que por necesidad se hicieren para la conservación del
buque o de su cargamento.
Artículo 765.
El
asegurado comunicará al asegurador por el primer correo siguiente al en que él
las recibiere, y por telégrafo, si lo hubiere, las noticias referentes al curso
de la navegación del buque asegurado, y los daños o pérdidas que sufrieren las
cosas aseguradas y responderá de los daños y perjuicios que por su omisión se
ocasionaren.
Artículo 766.
Si
se perdieren mercaderías aseguradas por cuenta del Capitán que mandare el buque
en que estaban embarcadas, habrá aquél de justificar a los aseguradores la
compra, por medio de las facturas de los vendedores; y el embarque y conducción
en el buque, por certificación del Cónsul español, o Autoridad competente donde
no lo hubiere, del puerto donde las cargó, y por los demás documentos de
habilitación y expedición de la Aduana.
La
misma obligación tendrán todos los asegurados que naveguen con sus propias
mercaderías, salvo pacto en contrario.
Artículo 767.
Si
se hubiere estipulado en la póliza aumento de premio en caso de sobrevenir
guerra o no se hubiere fijado el tanto del aumento, se regulará éste, a falta de
conformidad entre los mismos interesados, por Peritos nombrados en la forma que
establece la Ley de Enjuiciamiento Civil, teniendo en consideración las
circunstancias del seguro y los riesgos corridos.
Artículo 768.
La
restitución gratuita del buque o su cargamento al Capitán por los apresadores
cederá en beneficio de los propietarios respectivos, sin obligación, de parte de
los aseguradores, de pagar las cantidades que aseguraron.
Artículo 769.
Toda reclamación procedente del contrato de seguro habrá de ir acompañada de los
documentos que justifiquen:
1.º El
viaje del buque, con la protesta del Capitán o copia certificada del Libro de
Navegación.
2.º El
embarque de los objetos asegurados, con el conocimiento y documentos de
expedición de Aduanas.
3.º El
contrato del seguro, con la póliza.
4.º La
pérdida de las cosas aseguradas, con los mismos documentos del número 1, y
declaración de la tripulación, si fuere preciso.
Además se fijará el descuento de los objetos asegurados, previo el
reconocimiento de Peritos.
Los
aseguradores podrán contradecir la reclamación y se les admitirá sobre ello
prueba en juicio.
Artículo 770.
Presentados los documentos justificativos, el asegurador deberá, hallándolos
conformes y justificada la pérdida, pagar la indemnización al asegurado dentro
del plazo estipulado en la póliza, y en su defecto, a los diez días de la
reclamación.
Mas
si el asegurador la rechazare y contradijere judicialmente, podrá depositar la
cantidad que resultare de los justificantes, o entregarla al asegurado mediante
fianza suficiente, decidiendo lo uno o lo otro el Juez o Tribunal, según los
casos.
Artículo 771.
Si
el buque asegurado sufriere daños por accidente de mar, el asegurador pagará
únicamente las dos terceras partes de los gastos de reparación, hágase o no. En
el primer caso, el importe de los gastos se justificará por los medios
reconocidos en el Derecho; en el segundo, se apreciará por Peritos.
Sólo el naviero o el Capitán autorizado para ello podrán optar por la no
reparación del buque.
Artículo 772.
Si
por consecuencia de la reparación el valor del buque aumentare en más de una
tercera parte del que se le hubiere dado en el seguro, el asegurador pagará los
dos tercios del importe de la reparación, descontando el mayor valor que éste
hubiere dado al buque.
Mas
si el asegurado probase que el mayor valor del buque no procedía de la
reparación, sino de ser el buque nuevo y haber ocurrido avería en el primer
viaje, o que lo eran las máquinas o aparejo y pertrechos destrozados, no se hará
la deducción del aumento del valor, y el asegurador pagará los dos tercios de la
reparación, conforme a la regla sexta del artículo 854.
Artículo 773.
Si
las reparaciones excedieren de las tres cuartas partes del valor del buque, se
entenderá que está inhabilitado para navegar, y procederá el abandono; y, no
haciendo esta declaración, abonarán los aseguradores el importe del seguro,
deducido el valor del buque averiado o de sus restos.
Artículo 774.
Cuando se trate de indemnizaciones procedentes de avería gruesa, terminadas las
operaciones de arreglo, liquidación y pago de la misma, el asegurado entregará
al asegurador todas las cuentas y documentos justificativos en reclamación de la
indemnización de las cantidades que le hubieren correspondido. El asegurador
examinará a su vez la liquidación, y, hallándola conforme a las condiciones de
la póliza, estará obligado a pagar al asegurado la cantidad correspondiente,
dentro del plazo convenido, o, en su defecto, en el de ocho días.
Desde esta fecha comenzará a devengar interés la suma debida.
Si
el asegurador no encontrare la liquidación conforme con lo convenido en la
póliza, podrá reclamar ante el Juez o Tribunal competente en el mismo plazo de
ocho días, constituyendo en depósito la cantidad reclamada.
Artículo 775.
En
ningún caso podrá exigirse al asegurador una suma mayor que la del importe total
del seguro, sea que el buque salvado, después de una arribada forzosa para
reparación de averías, se pierda; sea que la parte que haya de pagarse por la
avería gruesa importe más que el seguro, o que el coste de diferentes averías y
reparaciones en un mismo viaje o dentro del plazo del seguro, excedan de la suma
asegurada.
Artículo 776.
En
los casos de avería simple respecto a las mercaderías aseguradas, se observarán
las reglas siguientes:
1.ª
Todo lo que hubiere desaparecido por robo, pérdida, venta en viaje, por causa de
deterioro, o por cualquiera de los accidentes marítimos comprendidos en el
contrato del seguro, será justificado con arreglo al valor de factura, o, en su
defecto, por el que se le hubiere dado en el seguro, y el asegurador pagará su
importe.
2.ª En
el caso de que, llegado el buque a buen puerto, resulten averiadas las
mercaderías en todo o en parte, los Peritos harán constar el valor que tendrían
si hubieren llegado en estado sano, y el que tengan en su estado de deterioro.
La
diferencia entre ambos valores líquidos, hecho además el descuento de los
derechos de Aduanas, fletes y cualesquiera otros análogos, constituirá el valor
o importe de la avería, sumándole los gastos causados por los Peritos, y otros,
si los hubiere.
Habiendo recaído la avería sobre todo el cargamento asegurado, el asegurador
pagará en su totalidad el demérito que resulte; mas si sólo alcanzare a una
parte, el asegurado será reintegrado en la proporción correspondiente.
Si
hubiere sido objeto de un seguro especial el beneficio probable del cargador, se
liquidará separadamente.
Artículo 777.
Fijada por los Peritos la avería simple del buque, el asegurado justificará su
derecho con arreglo a lo dispuesto en el final del número 9 del artículo 580, y
el asegurador pagará en conformidad a lo dispuesto en los artículos 858 y 859.
Artículo 778.
El
asegurador no podrá obligar al asegurado a que venda el objeto del seguro para
fijar su valor.
Artículo 779.
Si
la valuación de las cosas aseguradas hubiere de hacerse en país extranjero, se
observarán las Leyes, usos y costumbres del lugar en que haya de realizarse, sin
perjuicio de someterse a las prescripciones de este Código para la comprobación
de los hechos.
Artículo 780.
Pagada por el asegurador la cantidad asegurada, se subrogará en el lugar del
asegurado para todos los derechos y acciones que correspondan contra los que por
malicia o culpa causaron la pérdida de los efectos asegurados.
4.º
De los casos en que se anula, rescinde o modifica el contrato de seguro
Artículo 781.
Será nulo el contrato de seguro que recayere:
1.º
Sobre los buques o mercaderías afectos anteriormente a un préstamo a la gruesa
por todo su valor.
Si
el préstamo a la gruesa no fuere por el valor entero del buque o de las
mercaderías, podrá subsistir el seguro en la parte que exceda al importe del
préstamo.
2.º
Sobre la vida de tripulantes y pasajeros.
3.º
Sobre los sueldos de la tripulación.
4.º
Sobre géneros de ilícito comercio en el país del pabellón del buque.
5.º
Sobre buque dedicado habitualmente al contrabando, ocurriendo el daño o pérdida
por haberlo hecho, en cuyo caso se abonará al asegurador el medio por ciento de
la cantidad asegurada.
6.º
Sobre un buque que, sin mediar fuerza mayor que lo impida, no se hiciere a la
mar en los seis meses siguientes a la fecha de la póliza; en cuyo caso, además
de la anulación, procederá el abono de medio por ciento al asegurador de la suma
asegurada.
7.º
Sobre el buque que deje de emprender el viaje contratado, o se dirija a un punto
distinto del estipulado; en cuyo caso procederá también el abono al asegurador
del medio por ciento de la cantidad asegurada.
8.º
Sobre cosas en cuya valoración se hubiere cometido falsedad a sabiendas.
Artículo 782.
Si
se hubieren realizado sin fraude diferentes contratos de seguro sobre un mismo
objeto, subsistirá únicamente el primero, con tal que cubra todo su valor.
Los
aseguradores de fecha posterior quedarán libres de responsabilidad y percibirán
un medio por ciento de la cantidad asegurada.
No
cubriendo el primer contrato el valor íntegro del objeto asegurado, recaerá la
responsabilidad del exceso sobre los aseguradores que contrataron con
posterioridad, siguiendo el orden de fechas.
Artículo 783.
El
asegurado no se libertará de pagar los premios íntegros a los diferentes
aseguradores, si no hiciere saber a los postergados la rescisión de sus
contratos antes de haber llegado el objeto asegurado al puerto de destino.
Artículo 784.
El
seguro hecho con posterioridad a la pérdida, avería o feliz arribo del objeto
asegurado al puerto de destino, será nulo siempre que pueda presumirse
racionalmente que la noticia de lo uno o de lo otro había llegado a conocimiento
de alguno de los contratantes.
Existirá esta presunción cuando se hubiere publicado la noticia en una plaza,
mediando el tiempo necesario para comunicarlo por el correo o el telégrafo al
lugar donde se contrató el seguro, sin perjuicio de las demás pruebas que puedan
practicar las partes.
Artículo 785.
El
contrato de seguro sobre buenas o malas noticias no se anulará si no se prueba
el conocimiento del suceso esperado o temido por alguno de los contratantes al
tiempo de verificarse el contrato.
En
caso de probarlo, abonará el defraudador a su coobligado una quinta parte de la
cantidad asegurada, sin perjuicio de la responsabilidad criminal a que hubiere
lugar.
Artículo 786.
Si
el que hiciere el seguro, sabiendo la pérdida total o parcial de las cosas
aseguradas, obrare por cuenta ajena, será personalmente responsable del hecho
como si hubiera obrado por cuenta propia; y si, por el contrario, el comisionado
estuviere inocente del fraude cometido por el propietario asegurado, recaerán
sobre éste todas las responsabilidades, quedando siempre a su cargo pagar a los
aseguradores el premio convenido.
Igual disposición regirá respecto al asegurador cuando contratare el seguro por
medio de comisionado y supiere el salvamento de las cosas aseguradas.
Artículo 787.
Si
pendiente del riesgo de las cosas aseguradas, fueren declarados en quiebra el
asegurador o el asegurado, tendrán ambos derecho a exigir fianza, éste para
cubrir la responsabilidad del riesgo, y aquél para obtener el pago del premio; y
si los representantes de la quiebra se negaren a prestarla dentro de los tres
días siguientes al requerimiento, se rescindirá el contrato.
En
caso de concurrir el siniestro dentro de los dichos tres días sin haber prestado
la fianza, no habrá derecho a la indemnización ni al premio del seguro.
Artículo 788.
Si
contratado un seguro fraudulento por varios aseguradores, alguno o algunos
hubieren procedido de buena fe, tendrán éstos derecho a obtener el premio
íntegro de su seguro de los que hubieren procedido con malicia, quedando el
asegurado libre de toda responsabilidad.
De
igual manera se procederá respecto a los asegurados con los aseguradores, cuando
fueren algunos de aquéllos los autores del seguro fraudulento.
5.º
Del abandono de las cosas aseguradas
Artículo 789.
Podrá el asegurado abandonar por cuenta del asegurador las cosas aseguradas,
exigiendo del asegurador el importe de la cantidad estipulada en la póliza:
1.º En
el caso de naufragio.
2.º En
el de inhabilitación del buque para navegar, por varada, rotura o cualquier otro
accidente de mar.
3.º En
el de apresamiento, embargo o detención por orden del Gobierno nacional o
extranjero.
4.º En
el de pérdida total de las cosas aseguradas, entendiéndose por tal la que
disminuya en tres cuartas partes el valor asegurado.
5.º Los
demás daños se reputarán averías y se soportarán por quien corresponda, según
las condiciones del seguro y las disposiciones de este Código.
6.º No
procederá el abandono en ninguno de los dos primeros casos, si el buque
náufrago, varado o inhabilitado pudiera desencallarse, ponerse a flote y
repararse para continuar el viaje al puerto de su destino, a no ser que el coste
de la reparación excediese de las tres cuartas partes del valor en que estuviere
el buque asegurado.
Artículo 790.
Verificándose la rehabilitación del buque, sólo responderán los aseguradores de
los gastos ocasionados por la encalladura u otro daño que el buque hubiera
recibido.
Artículo 791.
En
los casos de naufragio y apresamiento, el asegurado tendrá la obligación de
hacer por sí las diligencias que aconsejen las circunstancias, para salvar o
recobrar los efectos perdidos, sin perjuicio del abandono que le competa hacer a
su tiempo, y el asegurador habrá de reintegrarle de los gastos legítimos que
para el salvamento hiciese, hasta la concurrencia del valor de los efectos
salvados, sobre los cuales se harán efectivos en defecto de pago.
Artículo 792.
Si
el buque quedare absolutamente inhabilitado para navegar, el asegurado tendrá
obligación de dar de ello aviso al asegurador, telegráficamente, siendo posible,
y si no, por el primer correo siguiente al recibo de la noticia. Los interesados
en la carga que se hallaren presentes, o, en su ausencia, el Capitán,
practicarán todas las diligencias posibles para conducir el cargamento al puerto
de su destino, con arreglo a lo dispuesto en este Código; en cuyo caso correrán
por cuenta del asegurador los riesgos y gastos de descarga, almacenaje,
reembarque o transbordo, excedente de flete, y todos los demás, hasta que se
alijen los efectos asegurados en el punto designado en la póliza.
Artículo 793.
Sin
perjuicio de lo dispuesto en el artículo anterior, el asegurador gozará del
término de seis meses para conducir las mercaderías a su destino, si la
inhabilitación hubiese ocurrido en los mares que circundan a Europa desde el
estrecho del Sund hasta el Bósforo, y un año, si hubiere ocurrido en otro punto
más lejano; cuyo plazo se comenzará a contar desde el día en que el asegurado le
hubiere dado aviso del siniestro.
Artículo 794.
Si
a pesar de las diligencias practicadas por los interesados en la carga, Capitán
y aseguradores, para conducir las mercaderías al puerto de su destino conforme a
lo prevenido en los artículos anteriores, no se encontrare buque en que
verificar el transporte, podrá el asegurado propietario hacer abandono de las
mismas.
Artículo 795.
En
caso de interrupción del viaje por embargo o detención forzada del buque, tendrá
el asegurado obligación de comunicarle a los aseguradores tan luego como llegue
a su noticia, y no podrá usar de la acción de abandono hasta que hayan
transcurrido los plazos fijados en el artículo 793.
Estará obligado además a prestar a los aseguradores cuantos auxilios estén en su
mano para conseguir el alzamiento del embargo, y deberá hacer por sí mismo las
gestiones convenientes al propio fin, si, por hallarse los aseguradores en país
remoto, no pudiere obrar de acuerdo con éstos.
Artículo 796.
Se
entenderá comprendido en el abandono del buque el flete de las mercaderías que
se salven, aun cuando se hubiere pagado anticipadamente, considerándose
pertenencia de los aseguradores, a reserva de los derechos que competan a los
demás acreedores conforme a lo dispuesto en el artículo 580.
Artículo 797.
Se
tendrá por recibida la noticia para la prescripción de los plazos establecidos
en el artículo 793, desde que se haga pública, bien por medio de los periódicos,
bien por correr como cierta entre los comerciantes de la residencia del
asegurado, o bien porque pueda probarse a éste que recibió aviso del siniestro
por carta o telegrama del Capitán, del consignatario o de algún corresponsal.
Artículo 798.
Tendrá también el asegurado el derecho de hacer abandono después de haber
transcurrido un año en los viajes ordinarios y dos en los largos, sin recibir
noticia del buque.
En
tal caso, podrá reclamar del asegurador la indemnización por el valor de la
cantidad asegurada, sin estar obligado a justificar la pérdida; pero deberá
probar la falta de noticias con certificación del Cónsul o Autoridad marítima
del puerto de donde salió, y otra de los Cónsules o Autoridades marítimas de los
del destino del buque de su matrícula, que acrediten no haber llegado a ellos
durante el plazo fijado.
Para usar esta acción, tendrá el mismo plazo señalado en el artículo 804,
reputándose viajes cortos los que se hicieren a la costa de Europa y a las de
Asia y África por el Mediterráneo, y respecto de América los que se emprendan a
puertos situados más acá de los ríos de La Plata y San Lorenzo, y a las islas
intermedias entre las costas de España y los puntos designados en este artículo.
Artículo 799.
Si
el seguro hubiere sido contratado a término limitado, existirá presunción legal
de que la pérdida ocurrió dentro del plazo convenido, salvo la prueba que podrá
hacer el asegurador, de que la pérdida sobrevino después de haber terminado su
responsabilidad.
Artículo 800.
El
asegurado, al tiempo de hacer el abandono, deberá declarar todos los seguros
contratados sobre los efectos abandonados, así como los préstamos tomados a la
gruesa sobre los mismos, y hasta que haya hecho esta declaración, no empezará a
correr el plazo en que deberá ser reintegrado del valor de los efectos.
Si
cometiere fraude en esta declaración, perderá todos los derechos que le competen
por el seguro, sin dejar de responder por los préstamos que hubiere tomado sobre
los efectos asegurados, no obstante su pérdida.
Artículo 801.
En
caso de apresamiento del buque, y no teniendo tiempo el asegurado de proceder de
acuerdo con el asegurador, ni de esperar instrucciones suyas, podrá por sí, o el
Capitán en su defecto, proceder al rescate de las cosas aseguradas, poniéndolo
en conocimiento del asegurador en la primera ocasión.
Este podrá aceptar o no el convenio celebrado por el asegurador o el Capitán,
comunicando su resolución dentro de las veinticuatro horas siguientes a la
notificación del convenio.
Si
lo aceptase, entregará en el acto la cantidad concertada por el rescate, y
quedarán de su cuenta los riesgos ulteriores del viaje, conforme a las
condiciones de la póliza. Si no lo aceptase, pagará la cantidad asegurada,
perdiendo todo derecho a los efectos rescatados; y si dentro del término
prefijado no manifestare su resolución, se entenderá que rechaza el convenio.
Artículo 802.
Si,
por haberse represado el buque, se reintegrara el asegurado en la posesión de
sus efectos, se reputarán avería todos los gastos y perjuicios causados por la
pérdida, siendo de cuenta del asegurador el reintegro; y si, por consecuencia de
la represa, pasaren los efectos asegurados a la posesión de un tercero, el
asegurado podrá usar del derecho de abandono.
Artículo 803.
Admitido el abandono, o declarado admisible en Juicio, la propiedad de las cosas
abandonadas, con las mejoras o desperfectos que en ellas sobrevengan desde el
momento del abandono, se transmitirá al asegurador, sin que le exonere del pago
la reparación del buque legalmente abandonado.
Artículo 804.
No
será admisible el abandono:
1.º Si
las pérdidas hubieren ocurrido antes de empezar el viaje.
2.º Si
se hiciere de una manera parcial o condicional, sin comprender en él todos los
objetos asegurados.
3.º Si
no se pusiere en conocimiento de los aseguradores el propósito de hacerlo,
dentro de los cuatro meses siguientes al día en que el asegurado haya recibido
la noticia de la pérdida acaecida, y si no se formalizara el abandono dentro de
diez, contados de igual manera, en cuanto a los siniestros ocurridos en los
puertos de Europa, en los de Asia y África en el Mediterráneo, y en los de
América desde los ríos de La Plata a San Lorenzo, y dentro de dieciocho respecto
a los demás.
4.º Si
no se hiciere por el mismo propietario o persona especialmente autorizada por
él, o por el comisionado para contratar el seguro.
Artículo 805.
En
el caso de abandono, el asegurador deberá pagar el importe del seguro en el
plazo fijado en la póliza, y no habiéndose expresado término en ella, a los
sesenta días de admitido el abandono o de haberse hecho la declaración del
artículo 803.
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